Una organización pide a la Justicia de la provincia de Misiones que se investigue si Federico Gómez fue instigado al suicidio luego de ser sometido a "terapias de conversión" por su orientación sexual por parte de miembros de los Testigos de Jehová.

"Ante la reciente aparición sin vida del joven misionero, Federico Gómez, 100% Diversidad y Derechos le pidió al juez que instruye la causa, Leonardo Manuel Balanda Gómez, que contemple como hipótesis de la investigación el prejuicio a su orientación sexual como elemento central del posible sometimiento a una 'terapia de conversión' y la consecuente instigación al suicidio de la que podría haber sido víctima", sostuvo la asociación en un comunicado.

Familiares del joven fallecido afirman además que Federico "padecía persecución, hostigamiento y discriminación por parte de Testigos de Jehová". Gómez formaba parte del culto, aunque "en el último tiempo había dejado de frecuentar" la asociación religiosa, comentan.

Allegados sostienen que "los Testigos de Jehová lo habrían citado a una 'audiencia judicial' para tratar su 'conducta descarada' haciendo referencia a la orientación sexual del joven, contraria a la esperada por la Iglesia".

El directo ejecutivo de 100% Diversidad y Derechos, Ricardo Vallarino, dijo que lo que describieron familiares y amigos de la víctima constituye lo que se conoce como terapias de conversión, es decir, "intervenciones de diversa índole que se basan en la creencia de que la orientación sexual, la identidad de género y la expresión de género de las personas, pueden y deben cambiarse o reprimirse cuando no se ajustan a las expectativas hetero y cisnormadas".

"La CIDH señala que estas 'terapias' son dañinas, contrarias a la ética, carecen de fundamento científico, son ineficaces, representan una grave amenaza a la salud, vulneran los derechos humanos de las personas afectadas y podrían constituir una forma de tortura", explicó Francisco Cotado, miembro del área jurídica de la organización.