Un violador serial que en 2016 fue atrapado por sus vecinos en el barrio porteño de Villa Lugano fue condenado en las últimas horas a 30 años de prisión por el abuso sexual de cuatro chicas de entre 16 y 20 años.

El condenado fue el autor de cuatro ataques sexuales en el barrio INTA de Villa Lugano, donde vivían él y las víctimas, . quienes también les robaba. Las mujeres abusadas lo identificaron y los habitantes casi lo linchan. Se trata de Nicolás Antonio González, de 21 años, alias “Pipo”, quien fue considerado autor de cuatro hechos de “abuso sexual agravado” y “robo” en un juicio realizado ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 de la Capital Federal, integrado por los jueces Ricardo Basilico, Alejandro Sañudo y Javier Anzoátegui.

La fiscal general Diana Goral, a cargo de la acusación, había solicitado una pena de 40 años de cárcel para el imputado. Goral, la misma que logró la prisión perpetua en el caso de Luciano Sosto, el sommelier condenado por asesinar a su madre, destacó en su alegato que el modus operandi de "Pipo" siempre era el mismo: atacar a la madrugada, ingresar a casas donde había mujeres solas, amenazarlas con un cuchillo, violarlas y robarles sus pertenencias.

El hecho, que culminó con el intento de linchamiento y la detención de González, ocurrió a las 5:45 del 15 de mayo de 2016. cuando de acuerdo a la acusación fiscal llevada adelante en instrucción por los fiscales Pablo Recchini y Martín Mainardi, "Pipo” ingresó por un ventiluz a la casa 33/2 de la manzana 4 de Villa Lugano, donde dormían una mujer, su hija de 16 años y una amiga de 17.

Al escuchar ruidos, la dueña de casa se despertó y se encontró con un hombre vestido con una campera del club Nueva Chicago al que le vio el rostro y reconoció posteriormente como su vecino “Pipo”. La mujer corrió al dormitorio donde dormían su hija y la amiga pero el hombre, que ya había cubierto su rostro con u. pasamontañas, la amenazó con un cuchillo, la ató con cordones, l. dejó tirada en el piso boca abajo y le tapó la cabeza para que no pudiera ver nada. Luego violó a las dos adolescentes en forma alternada y colocándoles el cuchillo en la garganta.

Las víctimas declararon en el juicio y una de ellas también identificó a González como su atacante, ya que lo conocía de haber ido a su misma escuela. La amiga, al declarar ante especialistas del Cuerpo Médico Forense, narró que el abusador las violaba “un ratito a cada una”, que les “pegaba cachetazos”, las “agarraba de los pelos” y les “ponía el cuchillo en el cuello”

El violador también robó de esa casa cuatro teléfonos celulares, dinero en efectivo, dos computadoras y una consola de videojuegos PlayStation, para luego escapar.

Como “Pipo” fue reconocido por sus propias víctimas, fueron algunos vecinos del barrio INTA quienes al verlo a la tarde en la zona lo capturaron, lo golpearon y lo entregaron a efectivos de la comisaría 48. Ya detenido por esa causa, distintas fiscalías lograron determinar que “Pipo” podría ser autor de otras violaciones ocurridas en la zona y de esta forma, llegó al juicio imputado por otros dos hechos.

El primero de los casos ocurrió el 27 de marzo de 2015 y tuvo como víctima a una joven de 20 años que vive en la misma manzana que el imputado en el barrio INTA y que recién se animó a denunciarlo un año después, cuando se enteró que estaba preso por la doble violación de las adolescentes. Al igual que en ese caso, en esta oportunidad el atacant. también actuó de madrugada, a las 4:30, e ingresó a la viviend. escalando por la terraza y sorprendió a la víctima cuando estaba durmiendo junto a la cuna de su beba de siete meses.

La denunciante contó que el hombre al que identificó como “Pipo” la amenazó con un arma blanca, le dijo que se sacara la ropa o sino mataría al bebé y la violó en forma reiterada. En el juicio, declaró el hermano de esta víctima, quien le contó a los jueces que antes de la violación de su hermana, se encontró en una remisería con “Pipo” y este se aseguró de que él no estuviera en la casa, ya que le preguntó: “Amigo, ¿volves?”.

El tercer hecho fue el 27 de marzo de 2016, dos meses antes de la detención del acusado, cuando a las 2 de la madrugada fue violada una joven de 19 años en el cruce de la autopista Dellepiane y Río Negro. Esta violación ocurrió en la vía pública, cuando la chica se dirigía a un boliche y fue amenazada a punta de cuchillo.