El policía pasó a formar parte de la Infantería.

Un efectivo de la ciudad de Concordia fue obligado a pasar toda una noche esposado y precintado en una escalera, con la cabeza hacia abajo, como forma de "bautismo" por su ascenso en la fuerza, lo que derivó en la sanción de sus superiores y otros efectivos.

El hecho, que se conoció en las últimas horas a través de la difusión de imágenes en redes sociales, ocurrió en la Jefatura Departamental de la mencionada ciudad el domingo último, luego de que un agente fue ascendido y pasó a formar parte de la Infantería de Policía de Entre Ríos.

Lo esposaron y lo dejaron abandonado toda la noche en una escalera.
Utilizaron precintos para atar sus pies.

Al policía le esposaron las manos a la baranda de la escalera de entrada a la Alcaidía local, y para que no pudiera moverse también le precintaron los pies.

No todo fue crueldad. Lo taparon para que no tenga frío.


Así permaneció toda la noche mientras sus compañeros de trabajo lo fotografiaron y viralizaron las imágenes en las redes sociales.

A raíz del hecho, desde la Policía de Entre Ríos informaron que se inició "una investigación interna por faltas disciplinarias" y que fueron "debidamente sancionados los responsables".

En un comunicado de prensa, la fuerza explicó que "se ha faltado a la ética profesional al observarse a un agente estando sujeto de la baranda de una escalera en el desarrollo de un ejercicio instructivo para el Grupo Especial" de la policía de Concordia.

Además, la Policía explicó que la investigación interna busca esclarecer "si se cometió algún tipo de delito", que prosiguen las actuaciones administrativas y que el agente "está bien de salud".

Fuente: Télam