Por Fernando Vázquez
fvazquez@cronica.com.ar

 

Un integrante de la Policía de la Ciudad abatió a balazos, en un violento tiroteo, a uno de los 3 delincuentes que pretendieron desvalijaron mientras se hallaba en compañía de su familia, en un cruento suceso que se registró en la localidad de Villa Adelina, en el partido de San Isidro. El funcionario logró salvar la vida de su esposa y la de su hijo.

 

Al respecto, los voceros del departamento judicial de San Isidro revelaron a Cronica.com.ar que el hecho se produjo en Perito Moreno al 700, entre Curupaytí y Pichincha, a 200 metros del tradicional Golf Club Stella Maris, en el norte del conurbano provincial, cuando el efectivo, que se hallaba franco de servicio y vestido de civil, se disponía a ascender a un VW Surán, en cuyo interior estaban su mujer y el hijo de la pareja.

 

Trascendió que, en dichas circunstancias aparecieron en escena 3 ladrones (2 de ellos armados), quienes amenazaron a las víctimas con fines de apoderarse del vehículo.

 

Sin embargo el valiente servidor público resolvió ofrecer resistencia al asalto, luego de extraer de entre sus ropas una pistola Bersa .380 de su propiedad (no reglamentaria), mantuvo un violento intercambio de disparos con los forajidos, hasta que uno de ellos, identificado como Lucas Jonathan Canedo, de 30 años, quien portaba un arma GMC 22 largo, cayó muerto en el pavimento, mientras que el resto de la gavilla, para cubrir su alocada huida, efectuó al menos 9 disparos contra la carrocería del VW Suran, en cuyo interior se hallaban la mujer y el menor, que resultaron ilesos por milagro, al igual que el personal policial.

 

Funcionarios de los tribunales de San Isidro arribaron al escenario del tiroteo, donde incautaron el arma del sujeto abatido, la pistola Bersa que utilizó el policía y también la pistola reglamentaria 9 milímetros de este uniformado, que no habría llegado a utilizar para defenderse del accionar de los hienas.

 

Versiones obtenidas en la zona sostienen que uno de los de delincuentes que alcanzó a escapar empuñaba una pistola 9 milímetros.

 

Momentos después, el cadáver de Canedo fue trasladado a la morgue judicial de Lomas de Zamora, para la operación de autopsia.

 

Pesquisas policiales destinados en la comisaría de Villa Adelina (8ª de San Isidro) realizan diferentes procedimientos en la zona con el objetivo de establecer el paradero de los marginales prófugos.