Por Fernando Vázquez 
fvazquez@cronica.com.ar 

Un peligroso delincuente de 28 años, quien era buscado desde 2011 por haber asesinado salvajemente a balazos a un hombre durante un asalto en la localidad bonaerense de Villa Diamante, fue detenido en el Hospital Evita de Lanús, en el sur del Gran Buenos Aires. Los pesquisas policiales fingieron ser médicos del lugar para apresar al individuo, quien se había lesionado en una de las piernas mientras jugaba un partido de fútbol.

"Leito" cayó tras estar siete años prófugo.

Capturado en la cama

Los voceros de los tribunales de Lomas de Zamora revelaron que el marginal, llamado Leonardo Joaquín, de 28 años y apodado Leito, fue apresado por los servidores públicos en la cama en la que se hallaba en el centro asistencial, situado en Río de Janeiro al 1900, en el citado distrito, en el sur del conurbano provincial.

Trascendió que el malviviente había concurrido al nosocomio a raíz de una lesión que había padecido en la pierna derecha cuando disputaba un partido de fútbol, oportunidad en la que los pesquisas policiales de la comisaría de Villa Diamante (5ª de Lanús) averiguaron que en el hospital había una persona que respondía a las características del sospechoso.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, los integrantes de la seccional resolvieron hacerse presentes en dicho predio, donde simularon ser facultativos del lugar para de esta forma dialogar con el forajido y apresarlo luego de establecer sus datos filiatorios, determinándose que vivía en el barrio Santa Catalina, en Lomas de Zamora.

Autoridades policiales de la Jefatura Distrital y de la Jefatura Departamental de Lanús se encargaron de supervisar los procedimientos. El asesinato se produjo el 2 de noviembre de 2011, cuando Leito, en compañía de un menor llamado Alan, ingresaron con fines de robo a una humilde finca situada en el pasaje Bruno al 100, en la zona de Villa Diamante, ocasión en la que mantuvieron un violento forcejeo con la infortunada víctima, identificada como Marcos Luis Meire, quien residía en la vivienda.

Se comprobó que Leito le efectuó a escasa distancia dos disparos a Meire, que curiosamente y, tras haber sido auxiliado por un grupo de vecinos, dejó de existir en el mismo centro de salud en el que ahora resultó capturado su asesino.