Por Florencia Guerrero
fguerrero@cronica.com.ar

Un piquete se sostuvo por varios días en la puerta de la Jefatura Departamental de Rosario. No eran familiares de detenidos los que durante dos semanas compartieron mates y tortas fritas, sino ex policías y sus círculos íntimos, con una demanda paritaria que en apariencia dejó las calles de esa ciudad santafesina a la buena de Dios. Tanto es así que el pico delictivo se vivió desde el jueves hasta el último martes, cuando se llegó a un principio de acuerdo. Hasta ese momento, el número de asesinados llegaba a 145 en lo que va del año, y con varios episodios de balaceras en barriadas populares que amenazaba con crecer.

¿Qué pasó en pocos días para que la violencia en una ciudad que se ha vuelto un triste ejemplo en el tema aumentara exponencialmente? Desde el Ministerio de Seguridad provincial no dudaron en apuntar a una movida política, a la que adjudicaron la ola delictiva. Pero hay más, porque entre los caídos en estas semanas estuvo un conocido narco y barrabrava de Newell's.

El jueves, Marcelo "Coto" Medrano -con importante vinculación con la banda narco Los Monos- fue literalmente acribillado -los peritos contaron quince orificios de bala-, a metros del hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. Hacía sólo un mes que había regresado a la región, vivía con la espada de Damocles en el cuello, porque sabía de las muchas amenazas que circulaban y que lo tenían como objetivo. Si bien la muerte lo encontró en esa ciudad, su zona de influencia era el norte rosarino, aunque llevaba meses refugiado en Victoria, Entre Ríos.

Piquete de policías y sus familias en la Departamental rosarina.

No fue el único caso en esta quincena del terror para la ciudad santafesina, en la que una sucesión de hechos atemorizó a los habitantes: una decena de ataques a balazos, ataques y ejecuciones de sicarios, y al menos cinco asesinatos públicos. Fuentes judiciales confirmaron a Crónica que esos ataques estarían relacionados con Medrano. También ocurridos en Granadero Baigorria, en una zona cercana al cementerio local donde la policía encontró los cuerpos ejecutados de Ezequiel Arrúa, de 32 años, y Osvaldo Ibarra, de 48, ambos empleados del municipio.

Y es aquí en que la investigación por los tres baleados vuelve a unir sus extremos con la beligerante policía rosarina. Al día siguiente del crimen de Coto, ya había un policía detenido y horas después, la Justicia allanó una finca en la que se encontró un presunto puerto seco -con silos y cereales clandestinos, además de dinero y vehículos- perteneciente al ex jefe policial Carlos Ávalos, que a su vez el último jueves llevó a los pesquisas hasta una financiera del microcentro rosarino, donde el barra asesinado habría realizado varias transacciones.

Para entender, el jefe "leproso" mantenía una fuerte enemistad con otro narco cuya zona de influencia era el área norte de la ciudad, en la que Coto había recalado. Es justamente Dani Godoy, familiar de Gabriel Godoy, policía que estuvo involucrado y fue absuelto en la causa por la desaparición y muerte de Paula Perassi -una mujer que se fue de su casa en septiembre de 2011 y nunca más volvió-, pero que quedó detenido esta semana por el violento crimen de Medrano.

Aunque el ministro Marcelo Saín se mostró inflexible, esta semana el Gobierno provincial confirmó un incremento para los uniformados que rondaría el 41% y la calma volvió a los diarios locales. Resta ver los avances en las investigaciones sobre las balaceras sufridas en estas dos semanas, incluyendo la cinematográfica muerte de Coto y su vinculación con la misma fuerza.

Otros dos crimenes estarían vinculados con el de Medrano.

“No me van a apretar estos cachivaches”

Para el ministro de Seguridad de Santa Fe, Saín, las últimas dos semanas no fueron gratas. En medio de una ola de hechos delictivos que sacudió a la provincia, el funcionario salió a criticar las protestas policiales que estallaron en Rosario y amenazaron su gestión.

Según él, el “fuego amigo” fue agitado por sectores del oficialismo que intentaron “manipular políticamente” a la fuerza pública para sus fines particulares. Saín llegó a decir que detrás de las peticiones de los agentes retirados y familiares, había “cachivaches” y abogados “de policías feos. La protesta se extendió desde hace dos semanas y hasta el martes pasado.

Evelyn Andreozzi ejerce la abogacía defendiendo policías feos, policías con problemas con la ley”, dijo el funcionario en relación con la letrada que representó a los manifestantes, junto a los abogados Gabriel Sarla, Nicholas Oviedo y Jorge Bedouret, quien defendió en su momento a Ariel “Guille” Cantero, líder histórico de Los Monos.

Por F.G.

Ver más productos

El día que Boca se apoderó del mundo

El día que Boca se apoderó del mundo

Diego Armando Maradona y el último mundial

Diego Armando Maradona y el último mundial

Cuentos de buenas noches

Cuentos de buenas noches

Astrología: claves para conocer tu futuro

Astrología: claves para conocer tu futuro

Lo que querés saber sobreNéstor Kirchner

Lo que querés saber sobreNéstor Kirchner

ATR: el boom del placer

ATR: el boom del placer

Atención emprendedores: cómo vender más a pesar de la crisis

Atención emprendedores: cómo vender más a pesar de la crisis

Para aprender con los chicos

Para aprender con los chicos

¡Más crianza menos terapia!

¡Más crianza menos terapia!

Descubrí tu destino con Mia Astral

Descubrí tu destino con Mia Astral

Ver más productos