La población de Puerto Madryn no sale aún de su asombro. A las 21 del jueves se enteraba de que una camioneta chocaba de frente contra un camión en la ruta nacional 3 y morían sus dos conductores. Primer impacto. Poco después, los medios difundieron que quien manejaba el vehículo de menor tamaño escapaba de la Policía porque había intentado violar a su suegra. Segundo golpe.

La habitantes de la ciudad chubutense, en primera instancia, quedaron prendidos de las primeras imágenes televisivas que recibían de la colisión, que redujo a chatarra a la camioneta y destruyó gran parte del camión, que iba cargado de gaseosas. Los packs con los envases quearon a lo largo de la ruta.

Mientras veían el trabajo de los bomberos, la Policía y los médicos, se enteraron a través de los mismos periodistas que cubrían el accidente de tránsito que el conductor de la camioneta era buscado por la fuerza de seguridad porque, poco antes, había intentado violar a la abuela de su hijo.

Con el correr de las horas, trascendió la identidad del abusador, un joven de 29 años. Su nombre, al principio, había sido brindado sólo con iniciales, por estar asociado a un ataque sexual. Pero, como el atacante estuvo involucrado en la causa por el siniestro vial, finalmente se conoció.

Fuentes policiales informaron a portales de noticias locales que se trata de Diego Sebastián Jaime, domiciliado en Puerto Madryn. También se corrigió el modelo del utilitario que manejaba: no se trataba de una Renault Trafic, sino de una Ford Transit.

El joven de 29 años, en la noche del jueves "golpeó fuertemente" a su suegra, de 47, por resistirse a su intento de violación y "la dejó abandonada" en una zona deshabitada, 10 kilómetros al sur del casco urbano. Un lugar de la periferia hasta donde la había llevado el padre de su nieto con el pretexto de enseñarle a conducir.

Así lo revelaron fuentes del Ministerio Público Fiscal de Puerto Madryn, al intervenir en la causa por el intento de violación. 

Crónicas Policiales: todas las noticias de hoy