Fuentes policiales revelaron al Blog de Policiales Ahora, que la medida se recordó mediante la Orden Interna número 819 en la fuerza porteña, luego de que el martes a la noche chocara un patrullero de la comisaría 4ta. contra un colectivo de la línea 98 en el barrio porteño de Balvanera cuando iba en persecución de un vehículo sospechoso en contramano.

Como consecuencia de ese accidente falleció horas después el sargento primero Raúl Oscar Blanco, quien conducía el móvil policial, mientras que su acompañante, la oficial Cinthya Velázquez, fue internada con politraumatismos.

Luego de este hecho, el comisario Carlos Norberto Bonomi, jefe de la división Comando y Control 911 envió un memo con directivas en las que se les reitera la prohibición "a todos los operadores de las Consolas de Despacho de Móviles autorizar persecución vehicular alguna, tanto dentro como fuera del área capitalino, debiendo en todos los casos arbitrar los medios necesarios para llevar a cabo el correspondiente operativo cerrojo".

"Es una medida que si se hace bien puede tener el mismo resultado exitoso, que sería la detención de los delincuentes o sospechosos, pero sin lamentar víctimas. El martes murió un policía, pero también hay muchas persecuciones en las que además de policías pueden fallecer civiles y ese no es el objetivo. Por eso es fundamental que se lleven a cabo con éxito los operativos cerrojos. De esa forma será mucho menor el porcentaje de hechos trágicos que podrían ocurrir", sostuvo un comisario mayor.

En la Policía, cuando un patrullero decide iniciar una persecución jamás modulan como tal, ya que en ese caso desde el 911 los obligarían a cesar en esa actitud con la frase "negativa persecución".

Fuente: Policiales Ahora