Ocurrió en la cárcel mendocina de Almafuerte.

Gustavo Marín fue atacado y tatuado en la cárcel mendocina de Almafuerte hace un año y, ahora, el Estado deberá hacerse cargo de los gastos para reparar el daño ocasionado por los delincuentes. 

El afectado fue atrapado por un grupo de delincuentes en la cárcel de Almafuerte, lo torturaron y le tatuaron garabatos y dibujos obscenos en el rostro. Además, escribieron frases como: "Soy fiel a La Yaqui" y "lepra"

Por la gran repercusión mediática que tuvo el caso, la justicia le otorgó prisión domiciliaria y el Estado deberá hacerse cargo del costo de los tratamientos para borrarle los tatuajes.

Además, el Ministerio de Seguridad se hace responsable de los reiterados traslados a la clínica, donde le realizan sesiones a láser. 

El atacado cumple una condena por robo agravado y uso de arma de fuego. Según testificaron, lo confundieron con otro joven y por eso lo atacaron. 

El joven está en tratamiento.
La víctima cumple con arresto domiciliario.
Ya comenzó con las sesiones a láser.