Marcelo Villalba, de 40 años, que fue aprehendido el miércoles por haber tenido en su poder el teléfono celular de Anahí Benítez, la adolescente encontrada asesinada el 4 de este mes en una reserva natural del partido bonaerense de Lomas de Zamora, se negó este jueves a declarar ante las fiscales de la causa y seguirá detenido por “encubrimiento agravado”, informaron fuentes judiciales.

Se trata de un vecino que reside a pocas cuadras del predio donde se encontró el cadáver de la víctima, en la localidad de Llavallol, y que había entregado dicho aparato a su hijo de 17 años, quien fue el que finalmente lo entregó a los investigadores.

Las fuentes dijeron que este hombre, actualmente desocupado y cuya identidad no se difunde para no identificar a su hijo que está mencionado en la causa y es menor de edad, fue revisado este jueves por peritos oficiales ya que su madre había manifestado a los pesquisas que padecía problemas psiquiátricos y/o psicológicos.

Sin embargo, los especialistas que lo revisaron determinaron que el sospechoso estaba en condiciones de prestar declaración, por lo que, fue indagado por las fiscales de la causa, Verónica Pérez y Fabiola Juanatey.

Según las fuentes, el acusado, asistido por un defensor oficial, se negó a declarar antes las fiscales que lo imputaron de “encubrimiento agravado”, tras lo cual, solicitarán en las próximamente al juez de Garantías Sebastián Monelos que disponga que el hombre siga formalmente detenido hasta que se resuelva su situación procesal.

Las instructoras judiciales también pidieron al magistrado que ordene la apertura del celular de Anahí secuestrado en poder del hijo del imputado para que los peritos informáticos comiencen a analizar su contenido, dijeron los informantes.

El otro detenido

Por su parte, el abogado Lucio de la Rosa, defensor del detenido como presunto autor del crimen, Marcos Esteban Bazán (34), dijo que el juez Monelos dispuso que este quede alojado en la Alcaidía de Lomas de Zamora bajo la órbita del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y no en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Lanús-Avellaneda de la Policía provincial.

El letrado presentó en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 1 de Avellaneda una denuncia en la que Bazán acusó a efectivos de dicha DDI de haberlo llevado a uno de los despachos de la sede y amenazado verbalmente para que “dé datos inmediatos de su participación” en el asesinato “o aporte elementos de prueba” a la investigación.

De acuerdo a la denuncia, Bazán dijo que estos policías también le solicitaron que “aparte” al abogado De la Rosa de la defensa al tiempo que detalló que él alcanzó a ver “una especie de grabador o celular con el cual lo estarían grabando”.

El abogado indicó que entre el viernes y el lunes su defendido se va a presentar a declarar en la UFI 1 de Avellaneda para aportar más detalles sobre el hecho denunciado.

Por el momento, Bazán continua formalmente detenido por los delitos de “privación ilegal de la libertad en concurso real con homicidio triplemente calificado” en perjuicio de Anahí (16), aunque él ya se declaró inocente ante la Justicia.

Crónica de un crimen

El 29 de julio último, Anahí salió de su casa de la localidad bonaerense de Parque Barón, en Lomas de Zamora, a caminar unas cuadras hacia el Parque Municipal Eva Perón y, al no regresar, su familia denunció su desaparición y comenzó su búsqueda.

El viernes 4 de agosto, el cadáver de la adolescente fue encontrado desnudo, con lesiones cortantes y contusas en el rostro y la cabeza, enterrado en la Reserva Natural Santa Catalina, un predio de 730 hectáreas en Llavallol y que la Policía rastrillaba con perros adiestrados, ya que esa zona fue donde se activó la antena de su celular el día que fue vista viva por última vez.

La fiscal Pérez ratificó que la chica murió por sofocamiento y que “no surgió ningún signo de defensa” de parte de la víctima, “ni sufrió abuso” sexual.

Al día siguiente, los investigadores aprehendieron al profesor de matemáticas Francisco Leonardo Agostino (44) -luego liberado por falta de pruebas- y allanaron su domicilio, adonde llevaron perros rastreadores que no detectaron que la víctima haya estado en el lugar.

El domingo, se inspeccionó el sitio del hallazgo del cadáver y un perro marcó una casilla ubicada a unos 300 metros de distancia donde reside Bazán.

En ese lugar, los investigadores encontraron pelos, rastros de sangre y ropa de mujer y la fiscal Pérez indicó que la vivienda estaba “descrita” en los “cuadernos” que la víctima utilizaba como diario íntimo, en el cual relataba los sucesos importantes de su vida.

Sin embargo, en su indagatoria, el acusado Bazán aseguró no conocer a la víctima, que la ropa pertenecía a su novia y la sangre podría ser de algún animal.

Mientras que el miércoles, los investigadores detectaron que el celular Samsung Core color blanco de Anahí se activó en una casa situada en la calle Jorge al 400 de Llavallol, donde finalmente se incautó el aparato en poder de un chico de 17 años que dijo que se lo había dado su padre.

Por ello, los pesquisas allanaron la casa de este hombre, quien refirió que él había hallado el celular en un baldío lindero donde luego se secuestró la funda fucsia y negra del mismo.

Ante esta situación, este vecino quedó aprehendido por “encubrimiento agravado” y este jueves fue indagado por las fiscales de la causa.