La expareja de Marcela Rota, la mujer de 44 años que fue hallada con un balazo en el pecho dentro de su auto en  Ciudadela hace 11 días, se negó hoy a declarar en el marco de una causa paralela a la del crimen que se inició por presuntas amenazas y lesiones que sufrió la víctima en 2015.

Se trata de un médico identificado como Santiago Nicolini (46), quien fue indagado este mediodía por el fiscal Ignacio Correa, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de San Martín, el mismo que investiga el crimen de Rota, que le imputó en principio el delito de "lesiones y amenazas coactivas".

El fiscal había ordenado la detención de la expareja de la mujer luego del testimonio de amigos y familiares de Rota y del análisis del teléfono celular de la víctima y del sospechoso.

Nicolini fue detenido en una embarcación ubicada en el muelle del barrio Marina Golf, del partido de Tigre y hoy se negó a declarar en el marco de esa causa paralela a la del crimen.

La hermana de la víctima fue quien señaló a los investigadores los distintos hechos de violencia de género generados por el médico a su expareja y madre de su hija de 8 años durante varios años hasta que se separaron.

Entre las pruebas obtenidas en el celular de la víctima, se observaron viejas fotografías de la mujer exhibiendo lesiones de varias partes de su cuerpo, por lo que la fiscalía intenta establecer si se trataron de agresiones que padeció Rota y que no fueron denunciadas en su momento.

También había imágenes de Nicolini y de la hija del matrimonio mostrándose con armas de fuego.

El fiscal Correa solicitó la incautación y análisis del teléfono celular del cirujano plástico para ser peritado por personal policial.

Tras ello, ordenó dos allanamientos de urgencia en el domicilio de Nicolini en el partido de Tigre y en su consultorio médico, en Capital Federal.


Durante uno de los operativos, llevados a cabo en un barrio privado del partido de Tigre, la DDI de San Martín incautó un rifle de aire comprimido con silenciador y municiones, dos computadoras portátiles, tres tablets y tres teléfonos celulares.

Además, en el consultorio del cirujano plástico, ubicado en la calle José Andrés Pacheco de Melo al 2900 de Palermo, se secuestraron tres notebook, un celular y un reloj celular.

Marcela Rota fue hallada el 10 de junio último con un balazo en el pecho dentro de su auto en la localidad bonaerense de Ciudadela.

Si bien la principal sospecha es que el asesinato pudo haber sido cometido en el marco de un intento de robo, los investigadores no descartan un posible femicidio ante la denuncia de los familiares de que la mujer había padecido a violencia de género por parte de su expareja.

Lo que ya sabe e l fiscal Correa es que el crimen de la empleada bancaria ocurrió cuando ella había salido a hacer una serie de compras con su auto, un Volkswagen Bora gris.

La familia le contó a los investigadores que Rota pasó por la casa de sus padres, en Ramos Mejía, para dejarles a su cuidado a su hija y que regresaba luego de hacer unas compras.

La mujer quedó grabada por cámaras de seguridad en una verdulería y se cree que, tras esa compra, se dirigió a su vehículo para regresar a lo de sus padres a buscar a su hija y, en ese momento, fue abordada por un tirador que le efectuó un disparo por el pequeño espacio abierto que había en la ventanilla del conductor.


La mujer tenía cerca de una de sus manos el teléfono celular y la billetera, como así también bolsas con mercadería de compras que ya venía de realizar.

Un dato aportado por un testigo es que cuando vio pasar el auto observó que la víctima, aún consciente, " venía mirando hacia atrás", como si se estuviera fijando si alguien la estaba siguiendo.

La policía encontró el Volkswagen Bora gris chocado contra el paredón de una vivienda y a Rota baleada en el tórax en su interior, en el cruce de la calle González Castillo y avenida Díaz Vélez.

La víctima fue trasladada de inmediato al hospital Carrillo de Ciudadela, donde finalmente falleció como consecuencia del impacto de bala que sufrió.