Osvaldo, junto a su esposa Graciela y su hijo fueron sorprendidos por dos delincuentes que venían de escapar de una veterinaria, ubicada en la avenida Directorio al 1300, a la vuelta de su casa. cuyas terrazas se comunica con la de ese comercio.

"Llegaron por los techos y entraron por la terraza. Yo lamentablemente tenía la puerta abierta. Si hubiese estado cerrada, nada de esto hubiera pasado", lamentó esta mañana Graciela, al realizar declaraciones a la prensa en la puerta de su casa.

Según la mujer, ella, su esposo y su hijo, permanecieron muy poco tiempo como rehenes porque a los pocos minutos le tocaron el timbre e ingresaron “entre 15 y 20 policías” que ya habían sido alertados sobre el hecho.

"Justo tocan el timbre y nos hicieron salir, tanto a mí como a mi marido y a mi hijo. A mi hijo lo habían maniatado pero no muy fuerte y por eso se pudo zafar. Fue una situación muy incómoda, pero por suerte no hubo nadie herido", agregó Graciela.

Su marido, Osvaldo, explicó que dentro de la vivienda "hubo un disparo" de arma de fuego, pero que no sabe quién ni por qué disparó.

"Mi hijo fue reducido, atado y tirado al piso, le apoyaron un arma y le dijeron ’estamos siendo perseguidos por la policía’. Tuvimos la suerte de salir de casa. Dentro de la casa llegaron a ver que había dos policías esposados, primero liberaron a uno y después al otro", aseguró.

Osvaldo explicó que sufre problemas de salud y que un episodio como este lo afecta. 

"Soy una persona grande, con problemas de salud y esto afecta en todo sentido. Es una pesadilla, uno se cansa, pero gracias a Dios salió todo bien, los policías están bien, nosotros salimos ilesos y los delincuentes están detenidos", dijo.

Por su parte, el hijo del matrimonio explicó que los delincuentes lo sorprendieron cuando ingresaron a la casa por la terraza pero no le pegaron ni lo maltrataron, y que se dirigieron a su habitación para sacarle ropa y cambiarse para engañar a los policías que ya rodeaban el lugar.

"Estaban a cara descubierta, tenían aproximadamente unos 30 años y estaban nerviosos. Decían ’nos está siguiendo la policía". En un momento hablaron por teléfono, se ve que con un campana que los esperaba afuera y dijeron ’nos tienen rodeados", recordó el joven, quien agregó que los ladrones le robaron su billetera.

Fuente: Télam