Por Fernando Vázquez 
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El 7 de noviembre pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 4 del departamento judicial de San Isidro resolvió condenar a la pena de 14 años de prisión a Cristian Haupts, al hallarlo responsable del tremendo asesinato a balazos de su cuñado, Damián Alejandro Acosta, registrado el 4 de mayo de 2016 en la localidad bonaerense de General Pacheco, en el partido de Tigre.

Aquel homicidio, cuyos móviles parecen no haber importado demasiado a los funcionarios al momento de dictar el fallo a dicho acusado, tuvo como escenario el peligroso Barrio Las Tunas. Un detalle que resulta verdaderamente sorprendente es que los familiares directos del fallecido reclaman justicia, porque tienen la convicción de que el individuo sentenciado por el fusilamiento es completamente inocente de los cargos en su contra.

El padre del occiso habitualmente concurre a tomar mate con el recluso. A las 18.30 del 4 de mayo del año pasado, cuatro individuos armados interceptaron a un hombre que conducía una camioneta VW Amarok gris, patente JLS 152, y que en dichos momentos se disponía a guardar este rodado en el garaje de su finca, situada en Delia al 4000, en la localidad bonaerense de José C. Paz.

El grupo delictivo sustrajo el rodado, en el que fugó rápidamente. Apenas una horas después, tres sujetos, en el interior del vehículo robado, arribaron a Céspedes al 600, en el Barrio Las Tunas, en General Pacheco, donde uno de los forajidos, que se afirma viajaba en el asiento del acompañante, agredió con una pistola 9 milímetros a disparos a Acosta, quien pereció casi en el acto, luego de ser alcanzado por un certero proyectil en la región occipital del cráneo.

Posteriormente, la mencionada camioneta utilizada por la gavilla apareció abandonada en la localidad bonaerense de Benavídez, en el norte del conurbano provincial. Como consecuencia del accionar de los marginales (el robo de un vehículo para utilizarlo luego en otro hecho delictivo), se estima que Acosta fue baleado debido a una venganza, pero nunca se logró averiguar qué motivos tenía Haupts para adoptar estas represalias en perjuicio de su cuñado.

Muchas contradicciones
Basándose en testimonios muy contradictorios y en pruebas incompletas, los magistrados Federico Ecke, Osvaldo Rossi y Hernán San Martín decidieron sentenciar al sospechoso. Al respecto, en la causa aparecen testigos que señalaron que, el día del violento crimen, en la camioneta sustraída se desplazaba un delincuente que mantenía un vínculo amoroso con la hermana de Haupts.

Sin embargo surgió documentación del Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires que sostiene que este hombre debía estar recluido, al momento del ilícito, en la Unidad Penal Nº 36, con sede en la localidad bonaerense de Magdalena. Américo Acosta, padre de la víctima, considera que Haupts es inocente del asesinato y a veces concurre a visitarlo, para tomar mate, a la cárcel bonaerense de Campana.

“Deseo que se haga justicia y que no se condene a un inocente, porque Haupts no mató a mi hijo”, señaló Américo. Los abogados defensores de Haupts presentaron este lunes un recurso de apelación de la condena en la Cámara de Casación de la provincia de Buenos Aires.