Un hombre de 64 años pidió que lo dejaran ingresar en una comisaría para ir al baño y una vez dentro, se suicidó de un disparo en la cabeza. Ocurrió en el barrio de Palermo, ante la mirada estupefacta de los agentes.

El hecho se produjo en la Comisaría Vecinal 14A (anexo), ubicada en la avenida Scalabrini Ortiz al 1300. El individuo dijo a los efectivos que estaban en la puerta que venia a realizar un trámite, pero antes pidió permiso para ir al baño.

Una vez que le franquearon el acceso a los sanitarios, se escuchó un estruendo. Los agentes concurrieron de inmediato y encontraron a la víctima tendida en el piso, con un disparo en la cabeza, huellas de sangre y un revólver marca Ruger calibre 22.

De inmediato se dio aviso al SAME, pero al llegar los médicos constataron que el hombre ya había fallecido.

De la víctima sólo trascendió que vivía a una cuadra del lugar y que había sido empleado del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Se ignoran los motivos que lo llevaron a tomar esa determinación.

Por el hecho se inició una investigación judicial por parte de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº25, a cargo del doctor Martín Mainardi. En la causa, caratulada como “averiguación de suicidio”, el fiscal solicitó el trabajo de la Unidad Criminalística Móvil para que realice peritajes sobre el arma utilizada.

 

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