Recientemente, Maite Ponce, una nena de cinco años, murió alcanzada por uno de los balazos que dispararon los narcos contra su casa en Rosario , que utilizan esta táctica para hacer que los moradores se vayan y usurparla. Ahora fue el turno de una joven mujer, que hacía sólo 24 horas se había mudado con su marido y su pequeño hijo. Su vivienda también fue acribillada, en este caso por venganza contra los anteriores moradores, y ella recibió un tiro y ahora agoniza en el hospital.

Según informa el diario La Capital, la víctima, Alejandra Soledad García tiene 34 años y su marido, Jonathan S., 28. Ambos se habían mudado con su pequeño hijo Neri y durmieron apenas una noche en su flamante hogar, una casa ubicada sobre Virasoro entre Felipe Moré y las vías del ferrocarril en una zona humilde de barrio Triángulo de Rosario. Como ocurre en cientos de casos y con una lógica informal, trocaron la casa "mano a mano" por la vivienda que ellos ocupaban en Pasaje 1709 al 7900 (27 de Febrero y Circunvalación), a metros de la nueva cárcel de mujeres, la Unidad Penitenciaria Nº 5. Esa situación la vivieron como un progreso, ya que el nuevo espacio cuenta con dos habitaciones, un patio y un parrillero. Pero la zona les mostró enseguida la peor cara, la que nunca pensaron ver.

La pareja salió a la vereda para ver el paso del tren. Entonces, desde un lugar indeterminado, comenzaron a escuchar una ráfaga de disparos. Uno de los proyectiles impactó de lleno en el abdomen de Alejandra. La mujer fue trasladada por una ambulancia del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) al Heca, donde permanecía internada.

La mujer agoniza con asistencia respiratoria mecánica tras haber recibido un proyectil que le afectó órganos vitales al ingresarle por el abdomen y salirle por la zona lumbar. La hipótesis más firme que por ahora tienen los pesquisas es que el ataque no era contra Alejandra y su familia sino para los moradores que hasta hace pocos días residían en la casa. La balacera se inscribe en la agobiante situación que atraviesan cientos de familias .