Una patota, integrada por 30 personas aproximadamente, golpeó salvajemente a un joven en una fiesta clandestina en zona sur de la provincia de Buenos Aires. La víctima quedó internada y pelea por su vida. 

Germán, oriundo de Florencio Varela, estaba en el piso cuando recibió brutales piñas, patadas en la cara y botellazos en la cabeza. Sin embargo, salvó su vida de milagro. 

Los únicos efectivos que estaban encargados de controlar el lugar, se vieron obligados a retirarse porque los mismos 30 violentos que golpearon salvajemente al chico, luego atacaron también al patrullero con piedras y botellazos. Posteriormente, los uniformados fueron atendidos en el Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela. 

En las imágenes viralizadas recientemente, se puede observar cómo vuelan palos, botellas y ladrillos por al lado de los chicos que están golpeando al joven. La única persona que ayudó a la víctima, lo hizo cuando vio que le propinaron una fuerte patada en su rostro.

La invitación a esta fiesta se realizó mediante Facebook y WhatsApp. Para poder ingresar, la única restricción era llevar 50 pesos y una botella de alcohol.

Este caso podría haber terminado en una tragedia fatal, como fue la de Fernando Báez Sosa, el joven de 19 años asesinado a golpes por un grupo de rugbiers a la salida de un boliche ubicado en Villa Gesell.