Una mujer de 30 años que embarcó en el buque mar­platense Altalena para tra­ bajar por primera vez en el mar, aseguró que fue abusada se­xualmente por sus compañeros de embarcación -en aguas chubutenses- luego de que la dro­garan con alguna sustancia intro­ducida en el vino.

En este sentido, los marineros acusados se presen­taron ante la Justicia de Comodoro Rivadavia y aseguraron “no tener nada que esconder”. Los 19 investigados dijeron que buscan “esclarecer lo antes posible todo, para limpiar sus nombres”.

Según informó El Patagónico, los investigados son marineros de Mar del Plata, Corrientes y de Comodoro Rivadavia que viajaban con ella. Al parecer la tripulante había compartido con sus compañeros la tradicional peña, la última cena a bordo dado que la embarcación pesquera llegaba al puerto de Co­modoro Rivadavia unas horas después. Luego de probar la bebida alco­hólica la tripulante se desmayó y se despertó a la mañana siguiente con la sorpresa de que tenía la cal­za térmica rota.

Además, padecía dolores como evidentes signos de haber sido violada en circunstan­cias que desconoce. Cuando pisó tierra se dio inmediata intervención a la Co­misaría de la Mujer y al Ministerio Público Fiscal. A partir de las pruebas genéticas se podrá identi­ficar a los responsables del abuso sexual agravado. La mujer, en tanto, recibió asistencia psicológica por parte de los profesionales de la Fiscalía.

El descargo

Los tripulantes denunciados se presentaron ayer espontánea­ mente en la fiscalía que investiga el caso para hacer su descargo y ponerse a derecho. “Nos ponemos a derecho para que la justicia esclarezca lo antes posible esto. El daño que nos han ocasionado es irreparable y acá no hay nada que esconder. Que­remos limpiar nuestro nombre”, declaró uno de los denunciados a la radio FM 100.1 de Comodoro Rivadavia.

“A esta mujer se la respetó en to­ do momento, se la cuidó lo máxi­mo posible en el trabajo, designándole siempre las tareas más li­vianas”, expresó el hombre y agregó: “El martes teníamos la zarpada del barco y decidimos no salir justamente para ponernos a derecho y limpiar nuestro nom­ bre, aunque ya no lo podemos limpiar”.

“Yo no sé si la denuncia está com­probada, pero por eso nos pone­mos a derecho. Si alguien tuvo al­go que ver que lo pague y si ella mintió también”, dijo finalmente el hombre en la puerta de la fisca­lía de Comodoro Rivadavia.