El adiestrador de canes Marcos Herrero, contratado por la familia de Marcela López, la mujer desaparecida desde el 22 de mayo, fue detenido el viernes en Río Negro por orden de la Justicia mendocina tras ser acusado de haber plantado evidencia falsa en el caso de Viviana Luna, desaparecida en 2016.

Las coincidencias entre los casos en donde las familias de personas desaparecidas contrataron a Herrero son increíbles. A sus participaciones en Córdoba, Mendoza, Buenos Aires y Santa Cruz las une la aparición de restos humanos que resultan no pertenecer a las personas buscadas, cartas que intentan explicar las desapariciones y huesos quemados, en lugares previamente allanados.

La situación de Herrero se complicó cuando la Fiscalía que investiga el hallazgo de un cráneo que finalmente no era de Viviana Luna (45), comenzó a sospechar que el maxilar que Herrero encontró en la chacra de la ex pareja de Marcela López en el mes de julio, y resultó no ser de ella, podría pertenecer al mismo cadáver. Por el contrario, los estudios de laboratorio determinaron que se trataba de restos de un varón.

Es que el cráneo encontrado por Herrero en un lugar que ya había sido allanado en 2019 estaba quemado, al igual que el maxilar que el adiestrador "encontró" dos meses antes en el terreno de José Luis Balado, ex pareja de Marcela López, también allanado con anterioridad por orden de la jueza Valeria López Lestón.

Marcos Herrero fue contratado por la familia de Marcela López, desaparecida desde el 22 de mayo en Río Gallegos.

Las autoridades judiciales mendocinas solicitaron los restos a Santa Cruz y los cotejaron, llegando a un resultado lo suficientemente grave como para haber ordenado el allanamiento de la casa de Herrero.

El vocero de la Unidad Fiscal de Investigaciones mendocina, Martín Ahumada, contó que la aparición de restos humanos en un lugar donde ya se había buscado a Viviana Luna resultó insólito, según consignó La Opinión Austral.

"Un miércoles encontramos los huesos quemados y una nota en las mismas condiciones, y el sábado apareció la misma nota impresa, pero intacta", recordó Ahumada.

Esa nota, bajo el título "Herrero, el coleccionista de huesos", aparentaba ser escrita por la propia Viviana Luna, dando a entender que su desaparición tenía que ver con un caso de trata. "Lo extraño es que ese caso es posterior y Viviana no podría saberlo", marcó Ahumada.

La aparición de notas también es un modus operandi. En el caso de Marcela López, alguien dejó un escrito en el portón de la hermana de la mujer desaparecida, en donde se aseguraba que Marcela estaba "enterrada en la chacra de Balado".

Marcos Herrero manipulando el maxilar que adjudicó a Marcela (Foto: Jose Sivla / La Opinión Austral).

Esto movilizó que se hicieran nuevos allanamientos en el terreno de Balado, persona que había sido descartada como testigo porque una pericia advertía que tenía un padecimiento mental.

Es decir que la nota misteriosa forzó la búsqueda hacia un lugar que poco tenía que ver con la teoría principal del caso: el suicidio.

Viviana tenía 45 años cuando se fue de su casa de Potrerillos la mañana del 7 de diciembre de 2016, dejando una carta para cada uno de sus hijos escrita en su notebook, por eso la hipótesis de la Justicia mendocina -que nunca la dejó de buscar y mantiene la causa abierta- es que o bien se quitó la vida, o se fue por su propia voluntad.

Viviana Luna desapareció en 2016, en Mendoza.

Nada en todos estos años aportó elementos para suponer otra cosa, ni siquiera los testimonios recopilados, sin embargo, no fue hasta que uno de sus hijos contrató a Herrero que la causa dio un giro y en menos de un día apareció un cráneo que el adiestrador atribuyó a Viviana.

En el caso de Delia Gerónimo, la adolescente que desapareció en septiembre de 2018 en La Paz, Córdoba, el hallazgo de Herrero se produce casi tres años después, en febrero de 2021, cuando fue contactado por la familia y en minutos encontró huesos y dos preservativos usados para resolver el misterio.

Todo era falso. En ninguno de los hallazgos hubo ADN de Delia.

Tras la detención del adiestrador: ¿Qué dijeron las hijas de Marcela López, la mujer desaparecida?

Analía, una de las hijas de Marcela, habló con La Opinión Austral luego de la detención de Herrero y contó que ellas lo conocieron a partir de una recomendación que alguien le hizo a su hermana Rocío.

"Alguno que otro puede estar abierto a la posibilidad que sea cierto lo que dicen de este tipo. Yo no pongo las manos en el fuego por nadie. Es horrible si lo hizo", remarcó.

Aún así, Analía no se arrepiente de haber dado con el adiestrador porque el fin era tener información de qué pasó con su mamá, aunque sostuvo que si se trató de una estafa, "hay que frenar esto porque mucha gente va a quedar perjudicada".

En tanto que respecto al dinero dijo que "a nosotros lo que nos cobró fue el sacrificio de trabajo de la familia, que nos cuesta porque todos trabajamos de manera independiente y eso te duele un poco".

Así las cosas, reflexionó "si este tipo obró así, la verdad, es que tiene que pagar".

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