Un joven que entró a robar en un almacén de la localidad sanjuanina de Media Agua fue detenido de una manera insólita en el interior del comercio.

Fuentes del caso informaron que el acusado se entretuvo mientras comía salame, lo que le dio tiempo a la Policía para que llegara al lugar y lo detuviera antes de que escape.

El curioso hecho ocurrió en un comercio ubicado en la esquina de Avenida San Martín y Barboza y fue descubierto por un vigilador privado de un centro comercial que pasaba por la zona.

 

El hombre no sólo notó que uno de los vidrios del lugar estaba roto, sino que también oyó ruidos en el interior.

El testigo avisó al personal policial de la Comunal de Sarmiento, que se acercó rápidamente al local junto a los uniformados de la Comisaría Octava, que ingresaron al sitio y encontraron distintos productos embalados, entre ellos pudieron contarse cajas de cigarrillos, una notebook y un parlante.

Sin embargo, lo que más llamó la atención de los agentes de seguridad fue el hallazgo cuatro piezas de fiambres tiradas en el suelo, mientras que una quinta, según informó el diario El Tiempo de San Juan, era una pieza de salame que presentaba mordiscos.

 

Después de revisar el lugar, los policías encontraron cerca de las 6 de la mañana a un joven identificado como Agustín Garay, de 19 años.

El sospechoso estaba tirado en el suelo, con intenciones de no ser visto por quienes lo buscaran. En su poder tenía el cargador de la computadora portátil, dinero en efectivo (alrededor de $1450), máquinas de afeitar y otros elementos.

El imputado, quien tendría antecedentes delictivos, quedó a disposición de Cristian Bordón, ayudante fiscal de Flagrancia de turno, acusado del delito de “robo agravado por escalamiento en grado de tentativa”.

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