Cayó un albañil por abusar de seis menores: una de sus víctimas tiene retraso madurativo
El acusado tiene 42 años y era un albañil de nacionalidad paraguaya, conocido por los vecinos de su barrio. Quedó detenido por la Policía Federal tras el incendio de su casa y la denuncia de las familias.
Un hombre fue detenido acusado de abusar sexualmente de seis chicos durante diez años. Entre las víctimas hay un menor con retraso madurativo y, según la investigación, el sospechoso solía acercarse a los niños con caramelos para ganarse su confianza.
El acusado es un hombre de 42 años que vive en una localidad del oeste del conurbano bonaerense. En el barrio se ganaba la vida como albañil y los padres de las víctimas lo consideraban una persona de total confianza.
La orden de arresto fue dictada por el fiscal Fernando Siquier Rodríguez, al frente de la Fiscalía N° 6 de la localidad, bajo los cargos de abuso sexual agravado y corrupción de menores. El procedimiento para atraparlo lo llevó adelante la División Homicidios de la Policía Federal.
Según explicaron los investigadores, los ataques se repitieron a lo largo de diez años, entre marzo de 2014 y octubre de 2024, adentro de una vivienda de la zona. En todo ese tiempo, los chicos se quedaban solos con él porque sus papás jamás sospecharon nada malo de su parte.
Aprovechando la intimidad de la casa, el hombre atacaba a los nenes y los obligaba a callarse mediante el terror: los amenazaba con un machete y un rifle, advirtiéndoles que si hablaban y contaban lo que pasaba, iba a matar a toda su familia a los tiros.
"A medida que reunían los primeros elementos sobre el implicado, surgió un dato que llamó especialmente la atención de los investigadores: entre sus vecinos era conocido como un albañil de buen comportamiento, sin vicios ni conflictos, que en sus ratos libres solía regalar caramelos a los niños del barrio", indicaron los investigadores de la Policía Federal Argentina (PFA).
El calvario de los nenes salió a la luz tras una consulta profesional
El horror se destapó a raíz de los problemas de aprendizaje que empezó a tener uno de los chicos. Preocupados, los papás lo llevaron a hacer consultas con profesionales y fueron justamente los especialistas quienes detectaron las secuelas de los abusos.
A partir de ese primer caso, el resto de las víctimas juntó fuerzas y se animó a romper el silencio para contar lo que les había tocado vivir.
La reacción de las familias al enterarse fue inmediata: llenos de indignación y antes de ir a la comisaría, fueron a la casa del albañil y la prendieron fuego. Para ese momento, el sospechoso ya se había dado a la fuga.
Cómo atraparon al presunto abusador
Con la denuncia radicada, los investigadores de la División Homicidios de la Policía Federal empezaron a rastrearlo cruzando datos, revisando redes sociales y haciendo diversas tareas de inteligencia.
Una pista clave la dio una de las víctimas, quien recordó que el acusado solía recibir muy seguido a un joven llamado "Brian". Con ese nombre, los policías tiraron del hilo y descubrieron que el muchacho era sobrino del prófugo.
Los agentes vigilaron la zona donde vive esta persona de manera encubierta durante horas hasta que vieron salir al hombre de la casa de su familiar. En ese mismo instante lo interceptaron en la esquina de Estanislao del Campo y Amado Nervo, confirmaron su identidad y se lo llevaron esposado.
El acusado quedó detenido bajo las órdenes de la jueza Laura Mariel Pinto, titular del Juzgado de Garantías N° 1 del partido.

