Quiso salvar a su hijo del horror y terminó preso
El padre de un nene de ocho años fue detenido luego de "rescatar" al menor de "ritos" aberrantes efectuados con complicidad de las autoridades locales.
Una trama estremecedora que combina acusaciones de ritos oscuros, aberrantes abusos y sospechas de protección institucional sacude y conmociona a todo el país.
Thomas, un indefenso nene de tan sólo 8 años, vivió un verdadero calvario que salió a la luz gracias a la desesperada acción de su padre, quien por intentar salvaguardarlo llevó a su hijo sin dudarlo a Buenos Aires y hoy se encuentra privado de su libertad.
Todo comenzó en una ciudad del norte argentino, donde el pequeño vivía junto a su madre, identificada como Olga Vanesa Jiménez.
Durante sus habituales visitas, el padre, llamado Rodolfo Alonso, de 41 años, y oriundo de Mar del Plata, notó conductas sumamente extrañas en el menor, acompañadas por llantos desconsolados e inusuales acciones impropias de un niño de su edad.
Al quebrarse, el menor le confesó las situaciones escalofriantes a las que era sometido en una serie de rituales atroces.
Según la denuncia del expediente presentado en el Juzgado Civil N.° 23 de la Ciudad de Buenos Aires, en la vivienda materna se realizaban sospechosas "reuniones" y ritos donde habrían participado al menos cinco hombres identificados por la víctima bajo los nombres de Rodolfo, Pedro, Elías, Santiago y Miguel, en presunta complicidad con el entorno familiar primario.
Tras escuchar el desgarrador relato, el progenitor trasladó de inmediato al chico al hospital local, donde un médico de guardia constató fehacientemente los indicios compatibles con el abuso sexual.
Con la dolorosa confirmación clínica en mano, acudieron a radicar la denuncia. Sin embargo, en las dependencias locales ocurrió lo impensado: el nene habría reconocido con angustia a efectivos e integrantes del propio aparato judicial y policial provincial, entre los involucrados en la red.
Invadido por un miedo aterrador y ante la total falta de garantías e imparcialidad en la provincia, el hombre decidió huir a Buenos Aires para que su hijo sea atendido por especialistas en el Hospital Garrahan.
No obstante, al llegar al centro pediátrico fue aprehendido por la policía por haber transgredido la orden de no llevar al menor a la cita pautada para efectuar los estudios de cámara Gesell bajo la jurisdicción provincial.
Mientras el chico quedó internado y resguardado, su papá terminó preso en una alcaidía porteña, de la cual fue trasladado sin motivos judiciales certeros a la Alcaidía que atiende la causa.
Ante semejante nivel de gravedad, los letrados de la familia paterna solicitaron la habilitación de feria judicial y medidas cautelares urgentes. Exigen la prohibición de acercamiento para la madre y el fuero materno, además de la urgente intervención de la justicia federal y la Protex.
"Mi hijo lo único que hizo fue salvarle la vida a su hijo", clama la abuela del pequeño Thomas, pidiendo desesperadamente que la verdad salga a la luz y no haya impunidad.

