La madrugada del 1 de enero de 2012, el entonces gobernador de Río Negro Carlos Soria fue asesinado por su esposa Susana Freydoz, luego de haber tenido todo un dia de largas dicusiones, gritos e insultos mientras preparaban el festejo de Año Nuevo en su chacra de General Roca. A 10 años, la mujer podría ser beneficiada con la libertad condicional gracias a las capacitaciones y estudios que realizó mientras estuvo detenida en el penal de Ezeiza.

Soria se convirtió el 10 de diciembre de 2011 en el primer gobernador peronista de la provincia de Río Negro desde el regreso de la democracia en 1983 y a solo 21 días de haber asumido fue asesinado por su esposa durante los festejos del Año Nuevo de 2012.

No habrá homenajes públicos hoy, ni misas como las realizadas en los primeros aniversarios del crimen del líder peronista.

El recuerdo de los dirigentes, militantes y allegados seguramente estará en las redes sociales y en alguna flor que llegue hasta el espacio con su nombre, en el cementerio Parque Las Fuentes de Roca. Y es algo lógico: una década después, muchas cosas cambiaron a nivel político y social.

Lo único que no tuvo modificaciones de fondo fue la condición de la otra protagonista de aquella madrugada visceral en el predio ubicado a orillas de la Ruta Provincial 6.

Susana Freydoz sigue privada de su libertad. Pasó por la casa de su hermana en Allen, por el hospital de Cipolletti, por la Clínica Avril de Buenos Aires, por la cárcel federal de Ezeiza y, desde hace meses, duerme en la vivienda de una prima en Neuquén. Pero nunca más desde ese 1 de enero del 2012 pudo moverse con la tranquilidad que lo hacía cuando era la mujer del diputado nacional, del ministro de Justicia de Buenos Aires, del jefe de la SIDE, del intendente de Roca o del gobernador.

La novedad en esta fecha especial para los rionegrinos es que Freydoz está cerca de recuperar esa libertad.

Condenada a 18 años de prisión el 20 de noviembre del mismo 2012, la ley vigente establece el beneficio de la libertad condicional después de haber cumplido dos tercios de la pena.

Ese momento se ubicaría en el 2024, pero en el caso de Freydoz existen varias circunstancias que permitieron acortar plazos, previéndose que el próximo 27 de septiembre la mujer podrá dejar atrás su condición de detenida con prisión domiciliaria.

Fuentes oficiales consultadas por ríonegro.com.ar detallaron que Freydoz cuenta a su favor con las capacitaciones realizadas mientras estuvo detenida en el penal de Ezeiza, donde cursó estudios universitarios en Sociología.