"Los impuestos llegaron a su techo. No se pueden subir. A lo sumo, habrá que ampliar la cantidad de contribuyentes". La frase la pronunció el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a fines de 2016. Y, al parecer, es lo que regirá la nueva conducción de la AFIP, desde este lunes oficialmente a manos de Leandro Cuccioli, quien reemplaza a Alberto Abad.

Según trascendió, el primer objetivo del flamante recaudador será mejorar el escrutinio sobre la facturación de algunos rubros del monotributo, especialmente de aquellos profesionales como los abogados, contadores, escribanos y médicos. De ellos se sospecha que subfacturan, es decir, declaran ante el Estado una ganancia menor a la que realmente tienen. De ahí que Cuccioli considera que la mayoría debería abandonar el estatus de monotributo para instalarse en uno de mayor capacidad contributiva, el autónomo.

Según trascendió, se acentuarán los controles para que esos monotributistas pasen a revistar como autónomos y engrosar la recaudación del impuesto a las Ganancias, en un momento en que los ingresos fiscales son más que importantes debido al alto déficit fiscal. Aquello que Cuccioli no logre recaudar (sobre todo superando a la inflación), el gobierno lo deberá compensar recurriendo al endeudamiento externo, una posibilidad de uso excesivo hasta ahora, que genera rispideces dentro del propio Cambiemos.

Debut y recorridas

Cuccioli se dedicó en marzo, desde que conoció que sería el reemplazante de Alberto Abad, a recorrer el edificio de la AFIP, reuniéndose con todos los funcionarios que acompañaron a Abad y con el propio ex administrador, que prometió concurrir al organismo en los primeros días de su gestión para asesorarlo y resolver cuestiones pendientes en el organismo.

Sin experiencia en el organismo recaudador, según describió Ámbito Financiero, el nuevo jefe mantendrá en los primeros meses el equipo de su antecesor, antes de definir las continuidades y cambios de cada uno de ellos.