El miércoles fue la foto de la unidad de la coalición gobernante. Este jueves, el presidente de la Nación, Alberto Fernández , sumará otra foto de impacto político proque almorzará en Olivos con la cúpula de la CGT. La sobremesa promete ser larga. Se hablará de los precios de los alimentos, la situación sanitaria y un intento de la Cámpora por avanzar sobre un puesto clave para las obras sociales sindicales.

Los precios de los alimentos sigue siendo una fuerte preocupación del Gobierno y también de los gremios que obtienen la asistencia en los comedores sindicales a las familias que enfrentan la crisis generada por la recesión y la pandemia. Para el Gobierno, encorsetar la inflación genera tensiones desde el primer minuto de gestión, como las que se hicieron públicas recientemente por la suba de las tarifas eléctricas.

La situación sanitaria, se sabe tiene en vilo a todo el arco político, aunque la ministra de Salud Carla Vizzotti confirmó que la estrepitosa curva de contagios se desaceleró pero no por eso dejó de estar en riesgo el sistema sanitario.

Finalmente, el plato político fuerte del almuerzo será la sucesión de Eugenio Zanarini, ex timonel de la Superintendencia de Salud, quien falleció sorpresivamente. Es una poltrona muy codiciada. En medio de las tesniones dentro d ela colaición gobernante, la Cámpora pretendería copar esa silla con la cristinista Liliana Korenfeld, quien ya estuvo en ese puesto y, dicen los gremios, pisó los fondos de las obras sociales por años.

La CGT debería su propio candidato: David Aurachán , quien dirigió la obra social de UPCN. Hasta el ex ministro Ginés Gonzaléz García querría motorizar el puesto para Daniel Lopez, a quien él había designado al frente de discapacidad. En fin, una danza de nombres en medio de lo que los sindicalista consideran un momento crítico para las arcas de las obras sociales sindicales, que engordarían su rojo a un ritmo de $ 1500 millones mensuales de la mano del Covid, entre otras cuestiones.

POR AG