A partir del 10 de diciembre Cambiemos tendrá 107 diputados, de acuerdo a los resultados provisorios de las elecciones. De todas maneras, no le alcanza para el quórum teniendo en cuenta las 257 bancas de la Cámara Baja. En el Senado, el PJ seguirá siendo la fuerza mayoritaría: 26 senadores. El oficialismo, detrás con 24.

Cambiemos apuntalará tal condición al incrementar su bloque de 86 -que junto a tres aliados alcanza los 89- a 107 diputados; mientras que el Frente para la Victoria (actualmente enmascarado en Unidad Ciudadana) continuará como segunda fuerza con 70 bancas. El Frente Renovador, junto a sus aliados parlamentarios de UNA y el peronismo no kirchnerista, terminaron en las PASO con una virtual paridad de bancas al sumar 27 y 25, respectivamente, aunque el reordenamiento del peronismo definirá en los próximos días cual será la tercera fuerza de la Cámara.

El interbloque UNA -que actualmente integran massistas, delasotistas, dasnevistas, moyanistas y provinciales neuquinos y que avisora un futuro incierto- se reducirá de 37 a 27 integrantes; en tanto que el Justicialista pasará de 17 a 25; el Movimiento Evita se reducirá de 5 a 4 yLibres del Sur pasará de 3 a 1.

Entre los bloques que representan a gobiernos provinciales, los santiagueños mantendrán sus seis bancas; los misioneros pasarán de 3 a 4; los socialistas santafesinos perderán 3 bancas y quedarán con sólo una; en tanto que los Rodriguez Saá, en San Luis, al revertir el resultado de las PASO continuarán con 3 escaños.

La izquierda con dos bancas por la provincia de Buenos Aires ganadas (Del Caño y Del Plá) y una por Jujuy, tendrá desde diciembre una representación de 4 integrantes, el mismo número que en la actualidad; en tanto que el Partido Intransigente, con su sorpresiva banca por Mendoza, volverá a tener presencia en el Congreso Nacional.

El incremento de bancas de Cambiemos se apuntaló por los triunfos y las diferencias favorables de bancas en la provincia de Buenos Aires, donde ponía en juego 3 bancas y ganó 15, y la buena performance en Córdoba, Mendoza, Entre Ríos, Chaco, Chubut, Tucumán y Ciudad de Buenos Aires, donde ganó más bancas que las que ponía en juego.

También aportaron los resultados en provincias como Neuquén, Tierra del Fuego y Formosa, donde el oficialismo nacional no tenía representación y sumó un diputado por cada uno de esos distritos. El Frente para la Victoria, en tanto, mantuvo sus bancas en la mayoría de los distritos y ganó en relación a las que puso en juego, en distritos como Salta. Catamarca y Córdoba; aunque perdió en Chaco, Tucumán y Mendoza.

En cuanto al Senado, Cambiemos obtuvo nueve bancas más de las que ponía en juego en las elecciones legislativas, y logró quitarle la mayoría absoluta al peronismo, que perdió diez escaños. El macrismo obtuvo el triunfo en Buenos Aires, Santa Cruz, Jujuy y La Rioja, mientras que obtuvo el senador por la minoría en Misiones, Formosa, San Juan y San Luis.

El peronismo, en cambio, retrocedió en el número de bancas y, además, deberá resolver la fuerte interna que se dio en el bloque del Frente para la Victoria que encabeza el rionegrino Miguel Angel Pichetto por el ingreso de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.