Tres jueces de la Cámara del Crimen, actuando como conjueces en la Sala I de la Cámara Federal, habían expulsado de la investigación del caso AMIA al juez federal Claudio Bonadío y enviaron los antecedentes de su decisión a la Comisión de Disciplina del Consejo de la Magistratura. Le reprocharon falta de imparcialidad y haber mantenido un doble rol de magistrado y sospechoso.

Los magistrados de la Cámara Federal, Gustavo Bruzzone, Carlos González y Jorge Rimondi, dijeron en su momento que el juez Bonadio debió haberse apartado voluntariamente del caso cuando el Gobierno imputó al ex ministro del interior Carlos Corach, ya que Bonadio había sido su segundo cuando el ahora ex funcionario se desempeñaba al frente de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, durante la gestión de Carlos Menem.

Para desplazar a Bonadio, el veredicto de los jueces había sido claro y contundente: "Hay dudas razonables sobre el proceder imparcial del juez", dijeron los magistrados.

Además, Bonadio fue denunciado en el Consejo de la Magistratura por no querer investigar al entonces presidente Carlos Menem, Corach, al ex jefe de la Policía Jorge Alberto "Fino" Palacios y Juan José Galeano.

Por otro lado, en 2010, el fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, denunció al juez Claudio Bonadio, con la intención de apartarlo de la investigación, ya que consideraba que el magistrado integraba una asociación ilícita junto al "Fino" Palacios y Carlos Corach.

El fiscal también denunció que tenía los teléfonos pinchados, que había gente que planeaba realizar actos violentos contra sus hijas y plantea que recibió un mensaje en el cual le alertaban sobre un plan para desplazarlo de la investigación de la causa AMIA

 

La denuncia de Nisman.

Teniendo en cuenta esto, Bonadio está acusando a la ex mandataria Cristina Kirchner y a varios de sus funcionarios por un delito que él miso habría cometido, según consta en las presentaciones que realizara el fallecido fiscal de la causa.