Por Gabriel Calisto 
@gcalisto 

En una visita con agenda repleta, Mauricio Macri dejó también señales para la fuerte interna de Cambiemos en Córdoba, la provincia que más votos le aportó al balotaje en 2015, y donde ese vínculo se revalidó en 2017. Pese a la estrecha amistad del presidente con el gobernador Juan Schiaretti, el oficialismo nacional aspira a desplazar el próximo año al peronismo, que lleva casi dos décadas alternando entre el actual mandatario y José Manuel De la Sota.

Hace apenas dos meses, cuando Cambiemos daba los primeros trazos en la estrategia electoral del 2019, los cuatro aspirantes a ocupar el centro del ring en la disputa electoral se mostraron junto al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en una señal de unidad. Fue una forma de apaciguar la fuerte interna entre el ex embajador en Ecuador Luis Juez, el jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, Mario Negri; el diputado y hombre puro del PRO Héctor Baldassi, y el intendente de la capital provincial, Ramón Mestre, radical como Negri.

El mensaje de aquel entonces fue claro: no hay ningún favorito, y no se habilitarán internas. Con el fin de evitar un desgaste entre los aspirantes, se decidió esperar hasta último momento y elegir a quien mejor se ubique en los sondeos como candidato, al que el resto se comprometió a apoyar.

Por eso, cada decisión, cada gesto del gobierno nacional se sigue con lupa por la política provincial. Este jueves, durante sus varios actos en Córdoba, Macri dejó una señal del presente: en el evento celebrado con empresarios en un parque industrial, el presidente estuvo acompañado por los dos legisladores nacionales de la contienda: el radical Negri y el ex árbitro Baldassi.

Ambos se sintieron fortalecidos, aunque fuentes del gobierno nacional aclararon a Crónica que "todavía no hay nada definido", y que la foto de este jueves "corresponde a este momento, pero todavía puede cambiar". Cabe recordar que el mes pasado Córdoba cambió su ley electoral, habilitando la doble candidatura (alguien puede estar en la boleta provincial y luego en la nacional) y definiendo que la convocatoria a las elecciones -que se desdoblarían para no coincidir con la nacional- puede darse hasta 90 días previo a la fecha de las urnas, acortando sensiblemente el plazo para las definiciones y la campaña propiamente dicha.