Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Arranca con todo la cuenta regresiva rumbo a las legislativas. En una semana estaremos frente a las urnas para elegir legisladores en todo el país. La elección de medio término implicará, por cómo vienen los sondeos previos, un voto de confianza mayoritario de la ciudadanía al gobierno de Mauricio Macri y puede implicar el comienzo del ocaso político de Cristina Fernández de Kirchner.

En el último sábado de campaña previo a las elecciones, que marcan la mitad del mandato de Macri, Cambiemos -fiel a su estilo- se dedicó a hacer un timbreo nacional. El Presidente estuvo en Necochea, luego de haber cerrado el viernes pasado el coloquio de Idea, mientras que María Eugenia Vidal recorrió el norte del conurbano, más precisamente San Fernando. Cristina eligió reforzar el voto firme que aún sigue mostrando en La Matanza (ver tema aparte).

En la semana que arranca se multiplicarán las apariciones mediáticas y los cierres de campaña, hasta que el próximo viernes llegue la veda electoral.

Los temas que vienen

El tablero electoral, más o menos, aparece bastante claro. La provincia de Buenos Aires sigue peleada, pero todo indica que finalmente la fórmula de Esteban Bullrich podría imponerse esta vez sobre la de Cristina, con un Sergio Massa cayendo y Florencio Randazzo conservando su escasa cosecha de las PASO.

Se habla de una votación récord de Cambiemos en la ciudad de Buenos Aires con Elisa Carrió y el gobierno intentará mostrar el domingo a la noche que maneja los principales distritos del país. Algunos ansiosos quieren lanzar el domingo mismo el operativo "Mauricio reelección" rumbo a 2019. Habrá que ver si el Presidente avala la movida o pide mayor cautela.

Una derrota de Cristina podría dejarla fuera del esquema de poder del peronismo, y abriría el camino a la reconversión partidaria, con Randazzo, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto tratando de armar el peronismo que viene. Hay quienes dice que, de ser así, Cristina aceptará que su momento ya pasó, mientras otros piensan que habrá una ruptura en el peronismo, que podría así ir dividido a 2019. Habrá que ver.

En tanto, pasadas las elecciones. hay distintas reformas que el gobierno quiere encarar. La laboral es prioritaria. El gobierno piensa, y así lo dijo Macri más de una vez, que los convenios que regulan las relaciones de trabajo son antiguos y ahuyentan la inversión. No habrá una megarreforma laboral, sino intentos de acuerdos sectoriales, sentando en una misma mesa a sindicatos, gobierno y empresarios.

También viene una reforma tributaria amplia. El esquema tributario es regresivo, esto el gobierno lo sabe, pero se intentará hacer sin sacrificar ingresos. La pregunta es si la gente pagará más o menos impuestos.

El gobierno cree que los impuestos están desordenados, son injustos y traban la llegada de más capitales. Un capítulo importante en esta discusión tributaria es el de las provincias. Macri quiere poner sobre la mesa todos los impuestos: IVA, Ganancias, cheque, ingresos brutos. Y hacer un esquema más equitativo en el cual también la provincia de Buenos Aires incremente los fondos que recibe, tal como Vidal le reclama a la Corte.