Por Roberto Di Sandro 
El decano. 69 años en la Casa Rosada. 
rdisandro@cronica.com.ar 

La reserva del gobierno en torno a la desaparición de Santiago Maldonado se hace cada vez más creciente. Desde el mismo momento en que apareció el cuerpo en las aguas de Chubut, las reuniones del Presidente con las figuras salientes del gabinete se hicieron constantes, pero en ningún momento se pudo saber qué decisiones se adoptarían para dar a conocer, al menos sintéticamente, la posición del gobierno. 

Mauricio Macri convocó a Olivos a la "mesa chica" para determinar futuros pasos teniendo en cuenta las constantes reuniones de peritos y funcionarios que viajaron con destino a Chubut. El cuerpo aparecido en el río tiene las mismas ropas que llevaba Santiago Maldonado cuando desapareció, pero en el ámbito del gobierno no quisieron arriesgarse a dar "algún" detalle de los informes decisivos "hasta tanto no se identifique totalmente el cadáver", dijeron en la Casa Rosada.

En tanto, se sucedieron toda clase de rumores que llegaron hasta Balcarce 50 y que crearon mayores expectativas en este asunto que ha conmovido al país. En paralelo, al promediar la mañana de la víspera se supo de la suspensión de todos los actos de campaña con miras a las elecciones legislativas del domingo próximo.

Posteriormente, y manteniendo todos los resortes de seguridad emanados de una nueva planificación del Ministerio de Seguridad hacia la movilidad presidencial, el jefe de Estado tomó un avión y se embarcó desde Olivos hacia el Uruguay. Allí participó con otros mandatarios en un evento internacional preparado por la Organización Mundial de la Salud, que demoró su inicio debido a un desgraciado suceso que enlutó la jornada: la muerte del presidente de ese organismo mientras viajaba hacia Montevideo para asistir al encuentro.

En la Casa Rosada, en tanto, los periodistas recorrieron todos los sectores oficiales, ya de la Presidencia así como del Ministerio del Interior, para obtener información más concreta alrededor del caso Maldonado. Fue muy difícil que alguien diera a conocer algún pensamiento, pero sin embargo, a través de una voz que se condolió de los cronistas, se pudo saber que a última hora en Olivos el Presidente, a su regreso de Uruguay, analizó nuevamente la situación con la ministra de Seguridad y otros miembros del gabinete.

Después, la reunión se hizo pero nadie dijo una sola palabra. Lo que sí se palpitó es que el compás de espera se puso en evidencia para que se le dieran todos los minutos y horas que fuera necesario pero siempre buscando una identidad del cadáver para entonces sí dar a conocer una opinión verdadera y transparente de lo que está ocurriendo en el país en torno a un acontecimiento sumamente doloroso.

El periodismo permaneció hasta altas horas de la noche en la Casa Rosada aguardando algún detalle sobre el análisis del cuerpo rescatado en aguas chubutenses que estaba por llegar a Buenos Aires. El propio Presidente, según un rumor que recorrió este sector informativo de Balcarce 50, dispuso mantener contacto directo con la ministra Patricia Bullrich, alerta a cualquier definición que se conozca alrededor de un hecho que ha conmovido desde hace más de dos meses a todo el país.