De cara al inicio de un nuevo proceso electoral, el Sindicato Empleados de Comercio de CABA emitió un comunicado en donde destacó ser una "organización sindical participativa y democrática, sin conflictos, ni violencia o patoterismo".

A su vez, denunciaron que "un sector encabezado por Ramón Muerza, quien formó parte del gremio durante 20 años", quiere "imponer la violencia, la prepotencia y las operaciones judiciales, como mecanismo para dirimir una cuestión electoral".

El comunicado completo

"Nos acercamos al inicio de un nuevo proceso electoral en el Sindicato de Comercio de CABA, que siempre se destacó por ser una organización sindical participativa y democrática, sin conflictos ni violencia o patoterismo. A lo largo de nuestra historia, supo transitar por distintos procesos eleccionarios que se dieron en un marco de sana competencia y en paz.

Pero, lamentablemente, un sector encabezado por Ramón Muerza, quien formó parte del gremio durante 20 años y donde llegó a ser el Secretario de Organización, desde un tiempo a esta parte intenta imponer la violencia, la prepotencia y las operaciones judiciales, como mecanismo para dirimir una cuestión electoral. Lo hizo durante el proceso electoral en 2018, y lo intenta hacer hoy de nuevo.

Su único propósito es socavar y debilitar el proceso electoral, con prácticas que cuentan con el apoyo del moyanismo y de algunos dirigentes del PRO. Muerza fue quien promovió distintas presentaciones judiciales para intervenir el gremio, sumando patotas y grupos de choque, que nada tienen que ver con la cultura de Comercio.

El ejemplo más claro de esto fue la denuncia anónima que presentó en la antesala del proceso electoral de 2018, ante una Fiscalía Federal, en la que sostenía que en el padrón del sindicato (bajo su responsabilidad como Secretario de Organización, a cargo de las afiliaciones y del padrón) figuraban 6 mil afiliados muertos. Ante eso, el Sindicato de Comercio demostró que la denuncia se hizo con mala intención a partir de la utilización de un padrón viejo, proceso que terminó con una presentación por falsa denuncia.

Al finalizar el proceso electoral de aquel entonces, Muerza, quien hoy reclama transparencia y garantías, llegó a tomar el edificio del sindicato y mantuvo una sentada con su agrupación interrumpiendo el tránsito durante una semana, al no reconocer los resultados de las elecciones y al intentar impedir que se asumiera un nuevo mandato.

Un ejemplo más actual, es la irrupción de Muerza y sus seguidores en la Asamblea Ordinaria de aprobación de Memoria y Balance celebrada en diciembre pasado en Parque Norte. Los videos son elocuentes y muestran como sus partidarios toman por asalto el estrado, insultan y arrojan sillas (y lo que tienen a mano) sobre los afiliados y las afiliadas que formaban parte del acto formal.

Hoy, como si se tratara de otra persona, el propio Muerza sin ponerse colorado reclama públicamente “un proceso electoral transparente” y pide “garantías” para su normal desenvolvimiento, como si los trabajadores y trabajadoras de comercio no tuvieran memoria y no supieran quién es el que ejerce acciones violentas.

En pocos días, el próximo viernes 8 de julio, como se hizo siempre a lo largo de nuestra historia, iniciaremos un nuevo proceso electoral amplio, participativo y democrático, donde esperamos que la oposición deje de lado sus métodos violentos y amenazas que sólo pretenden perturbar a las compañeras y compañeros trabajadores, que quieren vivir una elección con tranquilidad y poder manifestar su opinión con libertad y en paz".

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