Por Roberto Di Sandro
El Decano | 72 años en la   Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

El sistema cambiario del país se alivió la semana pasada, en parte. El dólar “blue” bajó marcadamente y también lo hicieron los otros. No se sabe hasta cuándo, pero de una amplia reunión de principios de semana se establecieron otras series de sistemas. Justamente, cuando llegó la noticia, un mapa de números cruzó la amplia mesa de análisis de trabajo y allí, en medio de una reunión con representantes empresarios y la presentación de algunas figuras gremiales, se siguió tratando la situación.

Anoche otra vez, en Olivos, se repitió el encuentro. Mientras tanto, el que escribe iniciaba “Intimidades” recordando que ese día, es decir el jueves 29 de octubre de hace ahora 73 años pisaba por primera vez la Casa de Gobierno para cubrir la información de tan relevante lugar representando a la Agencia Noticias Télam.

Mis pasos iniciales dentro de este verdadero sacerdocio que es el periodismo en una de las categorías primeras: aspirante a reportero. Hasta ahora estoy aquí, cubriendo la información del vigésimo sexto Presidente que veo “en vivo y en directo”. Ahora seguimos.

La caída del dólar había sido vaticinada por el ministro de Economía, Martín Guzmán, quien recibe ahora mayor respaldo no solo del primer mandatario, sino de casi todo su gabinete. Sin duda, un éxito del experto, pero que no tendrá que dormirse. Después, la recorrida total de todos los sinsabores que Argentina absorbe casi a diario en todos los sectores, aun cuando trata de superarlos.

Pero surgen tropezones de diferentes colores políticos, en su mayoría por falta de experiencia, quizás y también por ciertas equivocaciones que generan errores garrafales o inocentadas tremendas que, como dicen en ciertos rincones de nuestra idiosincrasia, “sirven de alimento para las fieras”.

Una que no es ningún alimento es lo que se espera para los próximos días: aumento de tarifas. Para colmo, cortes de luz debido al gran calor que se espera y la falta de elementos ya ha comenzado a preocupar. Nuestra “documentación” periodística para los domingos les va a informar de inmediato de muchas novedades que, en algunos casos, van a ponerse en la vidriera de las primicias.

Paren de una vez

Entró un poco de alivio para el sector económico y financiero. “No sabemos hasta cuándo” declaró, sin ser pesimista, un vocero que conoce de números. De pronto, un concepto, dicho en voz baja, aludió a que “ya llegaron los pedidos de las prepagas”. Sí. Hay un reclamo de las medicinas prepagas de un 15 y un 10 por ciento de alza.

Todo este año y todo el año pasado no cejaron en recibir aumentos. Es imparable. Parece que ya está por “sellarse” en el Boletín Oficial el incremento. Por supuesto que la gente en su mayoría no puede pagar esos servicios, pero tampoco una calidad de personas que pertenecen a una clase media cada vez más reducida puede pagarlos.

Alguien marcó este alza en un cuadernito. Al mismo tiempo, no perdió tiempo en desprenderse de un grupo para ir al otro lado. Algunos se “pasan” la voz de diversos aumentos que no paran nunca.

Así fue como, aun cuando no son del mismo capítulo económico, pero sí lo son para el bolsillo de la gente, aparecieron las tarifas de luz. Ya está en la puerta un reajuste. “Más ahora, que la gente se queda adentro”, levantó una voz del gobierno.

Claro que con este aislamiento -y hacen bien- se quedan adentro para no contagiarse. Justamente, en las últimas horas, la gente está dedicada a “cuidar” los precios, como dicen, y los inspectores van de un lado a otro. ¿Saldo? Ninguno. Los alimentos que necesita la gente cada vez están más caros.

Del otro sector de aumento -las tarifas- se reúnen en Olivos, en Economía o en Energía “los grandes capos” de las empresas para ver en cuánto le esquilmarán el bolsillo al pobre ser humano. El secretario de Energía, Darío Martínez, tiene la palabra.

Una vez más y van

Dejó escrito un tuit que sin duda tiene un significado muy especial. No por no molestarse, al contrario, él está deseoso de hablar con la prensa, sin distinción, pero dicen que contesta lo mismo: No. Se trata de que no va a haber devaluación. Hace poco, en un encuentro con una radio al salir de un acto, Alberto Ángel Fernández, el Presidente, debió responder con otra negativa: “No habrá devaluación”.

En agregados a su desmentida, el primer mandatario incluyó que la semana venidera, “en reunión con todo el gabinete económico”, se buscará la forma de “borrar esa incertidumbre”.

Hay un plan coherente, prolijo y que será puesto a consideración de todos, pero que “de una vez por todas se termina con esto”.

Lo declaró el Presidente, y, según dicen, a ello escribió en alguna libreta con fuertes perfiles. Al mismo se sintió decir a alguien, muy a su lado: “Una vez más y vanà”. Esperemos que no haya devaluación.

Lo toma o lo deja

No sale del léxico normal, quizás algunas palabritas que no le gusten, pero sí todo lo que “vuela” por el aire como versión, rumor, trascendido y algo que tenga sentido, aunque al principio no lo tenga, lo verá aquí.

Vamos al punto: la carta de la vicepresidenta causó un verdadero apocalipsis. Que está a favor del Jefe Mayor; que no está; que quiere un acuerdo; que no: sólo para buscar ruido y muchas cosas más.

La “única verdad es la realidad”, repite el presidente de la Nación recordando al gran líder. “Pregúntele a ella”, dijo uno que tiene cierta amistad con la vicepresidenta. De pronto, el otro que fue presidente y quiere reaparecer en las arenas políticas -Mauricio Macri- ahora habla todos días, y le contestó que “no hay ningún acercamiento con la ex” y que solo propondrá -más o menos así- “lo que consideremos conveniente”.

Alguien que estaba cerca de un comentario pegó el grito: “¿Pero quién se cree este señor que es, Perón?”. Sin duda, la gente no quiere, de ninguna manera, que le usurpen donde vive. Está penado por todo, más la Constitución Nacional. Pero se dijo en fuentes oficiales que debe darse resguardo y protección al que no tiene nada.

De allí que se buscan tierras fiscales para que puedan vivir bajo la ley. Coincidió en este propósito Alberto Fernandez con Juan Grabois, que, aunque no está de acuerdo con el Presidente, acepta una medida que surja de la Justicia a través de la ley. “Bajo la ley todo, fuera de la ley nada”, dijo Juan Perón y también entregó la tierra a quien la trabaja, como lo hizo en sus programas de gobierno, sin usurparle el predio a nadie.

El gran líder lo hizo y el recuerdo lo traigo en la memoria. Atención: se viene acoplando a los rumores, a las versiones, a los trascendidos y a cambios “concretos” la modificación del gabinete. Dicen que el Presidente habló con un núcleo de funcionarios “muy allegados” para que se logre una nueva planificación “y de una vez definitivamente demos el salto hacia una salida de soluciones a los problemas más candentes”.

Los que saben -dicen que sí- vieron cuatro o cinco puntos clave para que alguna vez “los hechos se clarifiquen en la Argentina para favorecer a la gente, pero como corresponde”. Alguien metió en medio de algunas palabras entendibles algunas visiones emanadas de que aquella mente brillante de Juan Domingo Perón”.

Cuando nos “tiraron” estas posibilidades, alguien añadió esto y se fue presuroso: “Algún cambio de rumbo habrá”. Lo que cierra este capítulo es algo que siento profundamente con toda mi familia: el cumpleaños de mi hija Vivian Rosana. Nos “abrazaremos a través de la tecnología del celular; de la computadora por Zoom o quizás un breve momento en forma personal pero a distancia. Hay que cumplir con los requisitos".

Claridad de conceptos

Casi diariamente se reúnen en la Rosada diferentes sectores de la comunidad, en especial empresariales y de gremios -tanto los relevantes como los más reducidos- para dar a conocer sus apreciaciones acerca de la situación actual.

Lo hacen individualmente o en diferentes grupos representativos de cada uno de ellos y dejan allí sus reclamos y propuestas. Es casi a diario que lo hacen con Santiago Cafiero y con su vicejefa, Cecilia Todesca.

Hace algunas jornadas, en una reunión periodística, respondió a una serie de preguntas mostrando rapidez y claridad en las respuestas, así como definiciones muy adecuadas a los momentos que vive el país.

Durante la semana, en días especiales, los funcionarios establecen pautas que son elevadas a consideración de Cafiero, muy cercanas a precios y salarios, que luego son analizadas en reunión del gabinete económico para ser elevadas a consideración del presidente de la Nación. Dicen que hay una propuesta de aumento de salarios. Nuestro próximo encuentro, aquí en estas mismas páginas, en siete días. Hasta entonces. Abrazos.