La ex presidenta Cristina Fernández presentó este jueves un escrito en el que cuestionó al juez federal Claudio Bonadio y advirtió sobre la existencia de una “espuria y desvergonzada relación entre el Poder Político y el Poder Judicial”.
 
“Dr. Bonadio, de usted no espero Justicia. Pero confío plenamente que cuando en la Argentina se restituya el Estado de Derecho, tan dramáticamente afectado hoy por la espuria y desvergonzada relación entre el Poder Político y el Poder Judicial, la Justicia que reclamo finalmente se proveerá”, sostuvo.
 
Bonadio citó en esta jornada a la ex mandataria como imputada en la causa por presunto encubrimiento a los iraníes acusados por el atentado contra la AMIA.

Mediante un escrito de 12 páginas, la ex mandataria consideró que el acuerdo se celebró en el marco de lo que establece Naciones Unidas para la resolución de conflictos entre las naciones y dentro de un marco de legalidad.
 
Pero, además, evaluó que la acusación en su contra, que rechazó, forma parte de las cuestiones ôpolíticas no judiciales“, es decir que no constituyen un delito ni pueden ser revisables por parte de los tribunales ordinarios.

Los puntos clave del escrito son los siguientes:

– El Memorándum fue suscrito para resolver el diferendo o controversia existente entre la República Argentina y la República Islámica de Irán por la reiterada renuencia de esta última de aceptar que sus nacionales fuesen objeto de proceso de extradición por parte de un juez argentino a los fines de que este pudiese proceder a la toma de declaraciones indagatorias a los imputados iraníes.

– Mientras el juez no pudiese tomar las declaraciones indagatorias a los imputados, dicha causa se halla estancada y sin posibilidad de avances significativos. Ello porque la legislación Argentina no permite el juicio en ausencia de los sospechados y tanto el juez de la causa como el propio fiscal Nisman habían opuesto al respecto sus "reparos constitucionales".

– Así, el diferendo era entre un país –Irán- que no admitía la extradición de sus nacionales y Argentina, cuyo poder judicial se veía impedido de avanzar en una crucial investigación ante la imposibilidad verificada a lo largo de los años de llevar adelante dichas indagatorias.

– Y el Memorándum de Entendimiento fue la solución diplomática y pacifica por la que ambos países optaron para resolver la controversia y permitir que el Poder Judicial argentino pudiese llevar adelante las indagatorias requeridas para el necesario avance de la causa.