Benítez declaró ante el juez federal Julián Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano a quienes les aseguró que, el sábado 17 de enero de 2015, Nisman lo hizo subir a su departamento de la Torre Le Parc para preguntarle si le podía comprar un arma.

El custodio sostuvo que le respondió que "no", que no podía poner su nombre para la compra de un arma porque si después pasaba algo con esa arma podía tener problemas y que el lunes siguiente le aconsejaría cómo comprarla.

El domingo 18 de enero Nisman fue encontrado muerto sobre un charco de sangre y con un tiro en la cabeza en el baño del departamento que ocupaba en una de las lujosas torres del complejo Le Parc del barrio porteño de Puerto Madero. 

Según Benítez, Nisman le había pedido el arma para "proteger a sus hijas", algo que él no comunicó a sus superiores hasta el lunes siguiente, cuando el fiscal ya estaba muerto. 

Benítez, que es uno de los custodios imputados por mal desempeño de sus funciones en la causa que investiga la muerte de Nisman, dijo que trabajó 15 años para el fiscal pero nunca llegó a tener una relación de confianza.

Fuentes judiciales sostuvieron que el policía dijo que no había protocolo para la protección del fiscal y ni lo hubo incluso luego de que presentara la denuncia contra la ex presidenta Cristina Kirchner por supuesto encubrimiento en el marco del caso AMIA. 

Benítez dio a entender que sus funciones eran más parecidas a las de un chofer que a las de un custodio, que Nisman les avisaba por Nextel que era lo que harían durante cada día y que en ocasiones iba a comprarle comida, como ese sábado que le compró "sushi"

Durante su indagatoria, el custodio también relató que en un momento dado Nisman les advirtió que se iban a sumar al equipo agentes "de la Secretaría", en relación a la ex SIDE, pero que eso fue sólo por un tiempo, en los comienzos de la Unidad Fiscal de Investigación del atentado a la AMIA. 

Benítez recordó que aquel 17 de enero su compañero Néstor Durán le contó que subió al piso 13 de la torre Le PArc, donde vivía Nisman, con el empleado Diego Lagomarsino, a quien ambos conocían.
Lagomarsino está acusado de haber proporcionado "un arma amiga" para que se consumara el "plan criminal" de asesinar a Nisman, según el dictamen del fiscal Taiano.

Más tarde declaró el custodio Durán quien reconoció que compartió el ascensor con Lagomarsino a quien, según dijo, alcanzó a preguntarle sobre la red 4G de telefonía celular porque intuyó que sabía cómo se usaba.

Durán aseguró que el 17 de enero se fue de Le Parc cerca de las 21, tal como había hablado con Nisman, quien, según dijo, armaba y desarmaba a su antojo las tareas que asignaba a su grupo de custodios.

Para este miércoles están citados a declarar Armando Niz y Luis Muiño, los policías que estaban a cargo de la custodia de Nisman el 18 de enero de 2015, el día que apareció muerto.