Amado u odiado. La figura de Ernesto “Che” Guevara es una de las más controvertidas de la moderna historia latinoamericana. Pero es, también, una de las más trascendentes, por lo que rompió todas las fronteras y atravesó el mundo entero. Antes de ser el Che, cuando era Ernesto o Ernestito, el revolucionario pasó su infancia y parte de su adolescencia en Alta Gracia, Córdoba, donde se instaló un museo en su honor.

La casa en la que vivió Guevara es visitada desde hace más de 15 años por innumerable cantidad de personas, argentinos, latinoamericanos y también del resto del mundo. “Salen todos conmovidos”, afirmó una de las guías del Museo del Che, Miriam Baigorria, quien destacó que, a 50 años de su partida, “el Che no ha muerto”.

La esencia del museo, le contó a Crónica, es resaltar los “valores” de Guevara. “Uno de los más importantes es que fue consecuente con lo que pensaba. Tenía sus ideales, era un idealista que vivió como habló”, dijo y agregó que “era sumamente solidario, porque la guerrilla que llevaba a cabo la hizo en función de darle una oportunidad a los más desprotegidos de Latinoamérica”.

“Era una persona sumamente dada, su vida pasaba por la entrega sin nada a cambio”, continuó Baigorria, antes de asegurar que “honestidad y sinceridad” eran dos de los principales valores del Che. Por todo eso, aseguró que todos en el museo tienen en este aniversario “sensaciones muy fuertes”. “Hay mucha expectativa, mucho recuerdo, mucho para seguir contando. Aquí vienen buscando al guerrillero, pero el museo brinda actividades que tienen que ver con los valores, el Che no era solamente un guerrillero”, expresó.

Un día especial

Para esta jornada tan particular, el Museo del Che preparó una serie de actividades vinculadas con la vida de quien también fuera médico. Espectáculos artísticos, charlas y debates son solamente algunos de los tantos momentos que se podrán disfrutar, además de las tradicionales “fotografías y réplicas de originales de las distintas etapas de la vida del Che, desde su infancia hasta su muerte”.

De esta manera, el país tendrá la posibilidad de recorrer la vida de este ícono del Siglo XX, sin importar su ideología, porque en el museo, todos, “hasta quienes no tienen el pensamiento político del Che, llegan con una idea, pero salen conmovidos". Para conocer más de los comienzos de Ernesto Guevara se recomienda mirar la película Diario de Motocicileta, en donde relatan el viaje bisagra del revolucionario por Sudámerica.