El diputado kirchnerista Julio De Vido, acorralado por dos causas judiciales en las cuales ordenaron su desafuero y detención, pidió licencia en la Cámara baja y renunció a la presidencia de la Comisión de Energía, a través de una carta donde denunció una "persecución feroz y agraviante".

"Solicito con las formalidades de práctica se haga efectivo mi pedido a partir del día de la fecha y hasta la finalización del corriente año legislativo", indicó el ex ministro en la misiva dirigida al presidente del cuerpo, Emilio Monzó.

Asimismo, explicó: “Las razones que motivan mi pedido y decisión están vinculadas a las disposiciones, acciones, manifestaciones y resoluciones tomadas en las causas judiciales por las que se requiere hoy mi desafuero y detención. En realidad, es la privación ilegítima de mi libertad la única motivación que persiguen dichas solicitudes, ya que como señalé más de una vez, en mi caso mis fueros nunca existieron”.

El virtual desistimiento de los fueros parlamentarios que lo protegen contra la detención podrían significar que se cumpliera, acaso mismo, las dos órdenes de detención que pesan sobre el ex ministro de Planificación.

"Les aseguro a todos que la posible afectación a mi libertad personal en estas condiciones donde no existe Estado de Derecho no me desvela", anunció.

De Vido denunció las causas en su contra como “un hito más en la escalada de escarnios mediáticos y judiciales” de las que se considera víctima.

En ese sentido, anunció su decisión de presentarse “en forma urgente” ante los tribunales que lo reclaman, encabezados por “magistrados recusados por prejuzgamientos arbitrarios sobre mí o designados por mecanismos irregulares que, no obstante, siguen actuando impunemente y al amparo de sus pares”.

La alusión parece apuntar al juez federal Claudio Bonadio y al camarista federal Leopoldo Bruglia.

De Vido embistió contra el vicepresidente primero de la Comisión de Energía, diputado Eduardo Costa, “procesado por lavado de dinero, titular de sociedades off shore y de cuentas no declaradas fuera del país, también ha contribuido junto a su esposa, Mariana Zuvic, a través de falsedades, maniobras probablemente ilícitas y ocultando deliberadamente la realidad a la petición realizada por parte de la justicia”.

El ex ministro afronta dos pedidos de desafuero y detención de los jueces federales Bonadio y Luis Rodríguez, en distintas causas por corrupción.

Fuente: DyN