La tasa de desempleo descendió al 7,2% en los últimos meses de 2017 y fue la más baja desde que comenzó esta serie estadística en 2003.

La desocupación retrocedió 0,4 puntos porcentuales en relación con igual trimestre de 2016, cuando se había verificado un 7,6%. En relación con el tercer trimestre de 2017, el descenso fue aún más significativo, de 1,1 puntos, ya que en aquel período había arrojado un 8,3%.

La cifra fue fuertemente celebrada ayer por el gobierno nacional, que destacó que el incremento se dio además en el marco de un crecimiento de la actividad económica, algo aún más valioso. Pese a eso, suele darse una mejora en los índices tanto en ese período del año como en el primer trimestre, por cuestiones estacionales.

Los especialistas, sin embargo, eligen la cautela. Remarcan que recién en quince días estará disponible el informe completo, que permitirá analizar la calidad del empleo generado. En los índices del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) -un registro del Ministerio de Trabajo-, por ejemplo, apenas 3 de cada 10 puestos "generados" son privados. Y la mitad del total responden a personas que se anotaron en el registro del monotributo, algo que el gobierno computa como un nuevo puesto laboral, pese a que no siempre es así.

Desde el Ministerio de Hacienda, sin embargo, prefieren poner la lupa sobre los datos favorables. "En términos regionales, en 5 de las 6 regiones urbanas más grandes subió la tasa de ocupación, siendo el incremento más importante en la región Noroeste (+2,9%), y en 4 de ellas cayó la tasa de desocupación, donde la caída más pronunciada se produjo en la región Pampeana (-1,4%). En el aglomerado más populoso, el Conurbano, la tasa de desocupación cayó 0,2% hasta 9,2%, el registro más bajo de la serie", indicaron.