A tentos a la posibilidad de que el gobierno nacional busque imponer paritarias del 15% sin cláusula gatillo, los gremios docentes de la provincia de Buenos Aires salieron este lunes con los tapones de punta a rechazar esa alternativa, y marcaron la agenda pendiente de discusión con los funcionarios de la gobernadora María Eugenia Vidal.

El Frente de Unidad Docente (FUD) bonaerense, que agrupa a las organizaciones sindicales AMET, FEB, Sadop, Suteba y Udocba, exigió la urgente convocatoria a paritarias para analizar la necesidad de defender el Instituto de Previsión Social (IPS), el régimen gremial de la actividad, el cese del personal en sus cargos y el cierre de cursos.

El Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y la Unión de Docentes de Buenos Aires (Udocba) rechazaron la posibilidad de que el gobierno aplique una mejora de los haberes del 15 por ciento para este año sin "la cláusula gatillo" de ajuste por inflación.

Los gremios reclamaron una reunión con las autoridades bonaerenses de Cultura y Educación y calificaron como "desleal" el accionar del gobierno provincial, que "condiciona" la paritaria, a la vez que rechazaron "los salarios a la baja a partir de la pauta inflacionaria anual del 15 por ciento" y exigieron "un aumento justo, condiciones dignas de trabajo y la aplicación de la cláusula gatillo", como el conjunto de los sindicatos convino en 2017.

Mirta Petrocini, de la FEB, sostuvo que "el 15 por ciento de posible aumento será rechazado de plano" y explicó que "el problema no es la cláusula, sino el gatillo, ya que ello demuestra que existen serias dudas de cumplimiento de las metas inflacionarias". "De no ser así, ¿por qué no mantenerla vigente para garantizar que ningún trabajador pierda en la próxima negociación salarial?", se preguntó la dirigente sindical.

Por su parte, Miguel Díaz, de la Udocba, consideró que "el gobierno pretende lisa y llanamente una rebaja salarial", ya que funcionarios y trabajadores saben que "la inflación es imparable". Y planteó que los sindicatos aguardan una convocatoria formal, porque "la última reunión fue el 30 de noviembre y, desde entonces, sólo hubo encuentros técnicos".

"En esas reuniones tampoco hubo acuerdo. Además, hay una grave intromisión del gobierno en la vida sindical, porque con la excusa de (Marcelo) Balcedo, la Dirección General de Escuelas procura la desafiliación masiva de los trabajadores", añadió.