Por Luis Autalan 
@luisautalan 

La prédica sindical, a pocas horas del Comité Central Confederal de la CGT, se cierne en la reflexión y está muy lejos de continuar un plan de lucha frente al gobierno de Cambiemos. El batallar del referente camionero Pablo Moyano y la Corriente Federal de los Trabajadores (CFT) al mando de Sergio Palazzo, Héctor Amichetti (Gráficos) y Horacio Ghilini (Sadop) podrá asomar como voz disidente pero sin poder de fuego a la hora de retomar medidas de acción directa.

No hace falta versar en teoría política para llegar a la conclusión de que el repliegue del 22 de agosto, cuando tuvo lugar la movilización a Plaza de Mayo, perdió marquesina ante la cinematográfica caída del jefe de la Uocra (La Plata) Juan Pablo “Pata” Medina. Las postdatas del episodio incluyen las revelaciones patrimoniales del caudillo de la construcción, las instancias judiciales y el condimento que agregaron tanto el presidente Mauricio Macri como la gobernadora María Eugenia Vidal sobre el “fin de las mafias”.

Incluso aunque horas después el jefe de Estado, de paso por Mendoza, agregó una breve al respecto, al considerar que casos como el de Medina “son minoría” en la órbita sindical del país. Pablo Moyano viene de reactivar inclusos lazos impensables hace algunos años, rumbo a las elecciones legislativas, con el intendente de Resistencia (Chaco) Jorge Capitanich.

Si bien el camionero destaca en cada reunión que hay que validar el voto por las opciones opositoras en Cambiemos, para frenar el modelo económico, en la próxima elección, e incluso articula un encuentro con intendentes peronistas de todo el país, o jure que podría “cortarse la mano” antes de firmar una paritaria por el 10% de mejora, la pulseada interna de la CGT la domina la tendencia dialoguista.

Nuevo vínculo

Desde la central gremial apuestan ahora al “blanqueo laboral” que lanzará el Ministerio de Trabajo que conduce Jorge Triaca, quien coordinó tras la marcha de agosto la reconciliación de los dirigentes con el gobierno nacional. Aunque habrá esfuerzos para intentar poner en escena que el Confederal no será un “trámite” y buscarán dejar un contenido, las citas indirectas a ciertos sindicatos como blanco de futuros “carpetazos” y el reverdecer cíclico del menosprecio social y político a la dirigencia sindical van marcando un escenario de repliegue para quienes asistan a la sede de La Fraternidad.

“Es lo que hay, no alcanza ni siquiera la frase del general Perón sobre desensillar hasta que aclare”, le resumieron coincidentes dos integrantes de la CGT respecto de la reunión de este martes.