Por Damián Juárez
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El peronismo bonaerense realizó un llamado a la unidad partidaria, durante un encuentro de sus principales referentes en la localidad de Hurlingham, y reafirmó la voluntad del espacio de ser una alternativa al macrismo en las presidenciales de 2019.

A diferencia del encuentro peronista del último viernes en San Luis, dominado básicamente por el kirchnerismo, la reunión bonaerense abarcó un abanico peronista más amplio, y juntó no sólo a cristinistas, sino también a intendentes y dirigentes que en el pasado fueron críticos con la ex presidenta.

El peronismo de la provincia está encabezado por el líder comunal de Merlo, Gustavo Menéndez, que si bien no es kirchnerista tampoco reniega de la ex presidenta, y tiene como titular del Congreso partidario a Fernando Espinoza, referente de La Matanza y más cercano a CFK.

En el encuentro estuvieron figuras como Ariel Sujarchuk, Martín Insaurralde, Alberto Descalzo, Verónica Magario, Juan Zabaleta y Gabriel Katopodis. También asistió la familia Moyano en pleno: Hugo, Pablo y Facundo. El líder camionero afirmó, sin titubeos: "Que se prepare Mauricio Macri, en 2019 gana el peronismo". Cada uno de los recientes encuentros peronistas representó a uno de los sectores que intentará colar su propio candidato en 2019. Así como la reunión de San Luis mostró al peronismo K, el encuentro de Hurlingham sacó a la cancha al peronismo de la provincia, bastión territorial histórico del partido que ahora intentará hacer valer su peso en la discusión de poder que se viene.

Mirando a 2019

En las deliberaciones de Hurlingham, el Partido Justicialista bonaerense avanzó en algunas decisiones concretas, como la paridad de género en las listas y una especie de amnistía para los díscolos que en el pasado se fueron a otras fuerzas políticas y que fueron invitados a regresar. Esto último es un mensaje directo a Sergio Massa, a quien de esta manera se le abrieron formalmente las puertas.

También estuvieron en el predio de Villa Tesei sectores sindicales, y dirigentes de peso no kirchneristas, como Felipe Solá (nombrado como primer congresal nacional), logrando así una confluencia de peronistas de distinta procedencia en la integración del congreso partidario.

A la hora de los discursos, el resumen fue: "Estamos unidos, somos opositores, no dialoguistas, y estamos para ganarle a Macri y a María Eugenia Vidal".

En los próximos días se presentará en sociedad el tercer bloque peronista en disputa, el de los gobernadores, que también tendrá algo que decir en la discusión rumbo a las presidenciales.

En el encuentro de ayer, el PJ bonaerense demostró que fue más efectivo que la reunión de San Luis en su aporte a la diversidad y unidad, ya que logró sentar en una misma mesa a referentes kirchneristas, massistas y randazzistas, junto a la mayoría de los intendentes, los históricos barones del conurbano y los que representan la renovación generacional.

Sin embargo, en este encuentro el gran ausente fue el sector de La Cámpora, más allá de que pudo verse a algunos dirigentes de segunda línea. El tema es que esa agrupación considera que esta nueva conducción peronista bonaerense no la representa.