En el marco de la sesión especial llevada a cabo este miércoles, el Senado de la Nación aprobó la Ley de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda, que prorroga la vigencia de un blanqueo de capitales para activar al sector de la construcción. La norma es uno de los proyectos que el expresidente de la Cámara de Diputados y ahora ministro de Economía, Sergio Massa, pidió debatir formalmente en el recinto.

La iniciativa buscará el beneficio impositivo del sector de la construcción, duramente afectado por la pandemia del Coronavirus, y motivarlos a declarar sus bienes que sirvan para generar nuevos puestos de trabajo. Con la nueva sanción, se buscará reemplazar los planes sociales, y en su lugar, incentivar la creación de cargos genuinos.

La flamante ley aprobada en la casa de leyes nacional estima que las empresas tendrán beneficios en los impuestos según el tiempo de entrega de bienes ingresados y en base a eso para determinar la alícuota, es decir, el porcentaje tributario correspondiente.

 

 

 



La empresas deberán abonar un 5% si cumplen con el registro de bienes a partir de la fecha de la ley sancionada, en 90 días consecutivos. Por otra parte, si se vence el plazo del primer periodo de blanqueo, se le otorgará a la empresa otros 90 días más de plazo, pero esta vez, la obligación tributaria a pagar será del 10%. Si se vencen los 180 días corridos, se pasará a una tercera etapa, y la alícuota será del 20%.



 

Voces a favor y en contra del proyecto impulsado por Sergio Massa

 

 

 

El proyecto que se convirtió en ley en la Cámara Alta, recibió el visto bueno por parte del Frente de Todos y las fuerzas aliadas, y de esta manera, obtuvo 35 votos a favor y 26 en contra. En tanto, el bloque de Juntos por el Cambio desestimó la iniciativa y el sufragio fue negativo.

Una de las voces de la oposición, Víctor Zimmermann, justificó la negativa al pensar que "la prórroga de un blanqueo que les hace un favor a aquellos que evadieron y llevaron la plata afuera”. El senador radical ratificó que no existe ninguna incentivación fiscal, sino que se trata de "un nuevo parche que beneficia a un sector que fue claramente beneficiado por los costos de la construcción”.

En tanto, desde el oficialismo se aferran a la idea del proyecto como “un puente al empleo”. Dicha iniciativa favorece el “repunte a construcción como motor dinamizador economía, nuevos empleos registrados y genuinos; y aumento de la recaudación a través de la regularización impositiva”, según las palabras de la legisladora formoseña, María Teresa González.

 

Ver comentarios