El Estado nacional se desprenderá de acciones en empresas energéticas por valor de 1.000 millones de dólares, los que serán destinados al repago de obras en ejecución u otras programadas a futuro. La medida, contenida en el decreto 882, publicado ayer en el Boletín Oficial, se complementa con la creación de la empresa Integración Energética Argentina SA, que surgirá de la fusión de las actuales compañías Energía Argentina SA (Enarsa) y Emprendimientos Binacionales SA (Ebisa).

El decreto citado, con las firmas del presidente Mauricio Macri, el jefe de gabinete Marcos Peña y el ministro de Energía Juan José Aranguren, también dispone la reasignación de sus nombres originales a las represas hidroeléctricas en construcción sobre el río Santa Cruz, las que volverán a llamarse Cóndor Cliff y Barrancosa, en lugar de Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, respectivamente.

El decreto instruye al Ministerio de Energía para que, en su carácter de accionista mayoritario de Enarsa y Ebisa, "impulse los actos y recaudos societarios necesarios a fin de efectuar la fusión por absorción de ambas sociedades".