En la última reunión, el gobierno ofertó en las dos primeras reuniones un aumento del 15% en tres tramos, pero sin la denominada cláusula gatillo, una modalidad que para los gremios es imprescindible para que el salario de los maestros no pueda frente a la inflación.

También ofreció un reconocimiento para este año para los docentes con asistencia perfecta de 6.000 pesos; de 4.500 pesos, con hasta cuatro faltas, y de 3.000 para los que no concurran, hasta ocho días por inasistencias injustificadas.

Durante la última discusión, el gobierno le comunicó a los gremios que el próximo 2 de marzo depositará los 4.500 pesos para aquellos docentes que no tuvieron faltas, aunque este reconocimiento está por fuera de la paritaria.

Para la gobernadora María Eugenia Vidal, "es vital debatir el presentismo" docente debido a que en el 2017 la provincia de Buenos Aires pagó en suplencias docentes 19.000 millones de pesos por haberse otorgado en promedio 117.343 suplencias por mes, lo que representa un ausentismo del 17 por ciento.

Buenos Aires quiere sumarse de esa forma a otras provincias que ya pagan presentismo a los docentes como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero, Entre Ríos, La Rioja, Mendoza, Misiones, Formosa y La Pampa.

En la provincia, las clases deberían comenzar el lunes 5 de marzo y teniendo en cuenta lo trabada que están las negociaciones, hoy en día eso parece imposible.