Marcos Peña y Susan Segal, al exponer en el Council.

Un clima triunfalista, alentado por el pronóstico del FMI sobre el crecimiento de la economía argentina al final de este año y la certeza de que Cambiemos saldrá fortalecido de los comicios legislativos de octubre, inspiró a la mayoría de los funcionarios que participaron del encuentro organizado por la Cámara Argentina de Comercio y el Council of the Americas en el Hotel Alvear.

Convocados para exponer en “Argentina: Perspectivas Económicas y Políticas”, unos 250 altos directivos de grandes empresas locales y extranjeras se reunieron ayer para dar un fuerte espaldarazo a la gestión de Mauricio Macri. El plato fuerte de la jornada fue el pronóstico del director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional ( FMI), Alejandro Werner, afirmando que la economía argentina terminará el 2017 con uno de los crecimientos “más altos” de la región, porque pasará de una caída de 2 el año pasado a una suba por encima del 2.

Werner elogió asimismo al Banco Central por aplicar “un esquema tremendamente exitoso para bajar la inflación y retomar el tipo de cambio como variable de ajuste”. Según el técnico, “hay una transformación importante que se está llevando a cabo en Argentina”, con “una política monetaria independiente, con metas de inflación y flotación, que fue muy exitosa en Chile y México”.

También ponderó “un ordenamiento fiscal que permite reducir el costo de las empresas”, esperando que “sea otra palanca para aumentar la inversión del sector privado”. Por el gobierno, el jefe de gabinete Marcos Peña sostuvo que “como estamos seguros de lo que pasará en octubre, no tenemos dudas de la continuidad del crecimiento que comienza a reflejarse en el consumo”. Según Peña, “la generación de empleo privado de calidad es el camino para lograr la salida de la pobreza”.

A su vez, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, afirmó que el actual programa garantiza que el país “crezca entre 3 y 4 por ciento anual durante muchísimos años”, y adelantó que este año la inversión se ubicará en torno “al 10 por ciento, la mejor tasa desde el 2011”. Según el ministro, este año “el peso del sector público será del 41 por ciento en relación con el PBI, lo que representa una baja de dos puntos en comparación con los números de 2015”.

“Lo estamos haciendo sin crisis y se trata de la primera baja sustantiva desde el 2002. Vamos a llegar al 2023 con un porcentaje que rondará el 33 por ciento, en cuanto a la relación gasto público-PBI”, pronosticó el funcionario.