Por Damián Juárez
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El gobierno envió al Congreso tres proyectos que integraban su iniciativa original de reforma laboral, luego de que la primera ofensiva en este sentido fracasara en diciembre pasado por la resistencia gremial. Para contar esta vez con aval sindical, Mauricio Macri afinó el lápiz y sacó del proyecto original los aspectos que más asperezas habían generado. Así las cosas, las iniciativas en cuestión no se meten en el cálculo de indemnizaciones en caso de despidos y avanzan en tres aspectos que ya cuentan con el beneplácito de los gremios mayoritarios.

El primero de los proyectos que impulsa Cambiemos tiene que ver con la regularización del trabajador informal, un verdadero drama argentino durante décadas. El Presidente quiere atacar de fondo la situación de más de cuatro millones de compatriotas que tienen empleo pero están fuera de la cobertura legal, sin figurar en la nómina de empleados "en blanco" y sin contar con aportes jubilatorios ni beneficios de salud.

Este punto de la nueva norma es el que más consenso tiene a nivel gremial, ya que se sumarían aportantes a los sindicatos y también afiliados a las obras sociales. Para el lado patronal, el beneficio es que la empresa que haga el blanqueo no tendrá las multas que deberían aplicársele por haber tenido personal en situación irregular o "en negro".

La segunda iniciativa que ingresó el viernes a la noche al Congreso tiene que ver con el sistema de pasantías, que permitirá que miles de jóvenes obtengan su primer empleo. Este aspecto promete un debate, ya que el proyecto establece que la pasantía es un ejercicio de capacitación y no establece por lo tanto una relación laboral. Algunos gremios lo ven de buena manera, mientras que otros advierten que los empresarios podrían beneficiarse así de mano de obra gratis con todos los beneficios del caso y ningún costo.

El tercer proyecto, en tanto, apunta a la creación de una agencia de tecnología médica, que tendrá como objeto bajar la litigiosidad contra las obras sociales sindicales.

Arranca en el Senado

La Cámara Alta será la encargada de tratar en Comisión las iniciativas, en un intento del gobierno por instalar con el comienzo de mayo una nueva agenda mediática que no pase por el dólar, las tasas y la inflación, temas que generaron un revuelo político la semana pasada. El debate empezará en la Comisión de Trabajo del Senado. Si los proyectos obtienen media sanción del pleno de la Cámara Alta irán a Diputados para su sanción definitiva.

El haber dividido estos proyectos en tres le permite al gobierno que si uno se traba, los otros puedan avanzar.

A la hora de la letra fina de los proyectos, en la primera de las iniciativas, la del blanqueo, los empleadores se liberarán de cualquier acción penal o multa económica derivada de tener personal en negro. El empleado, por su parte, debe renunciar a hacer juicio por el período en que estuvo sin registrar.

En cuanto al proyecto de pasantías, la extensión máxima de esta modalidad podrá ser de hasta un año, con una carga horaria de no más de treinta horas a la semana.

Finalmente, en el proyecto vinculado con la agencia de evaluación de tecnologías de la salud, este organismo intervendrá para determinar en qué medida son pertinentes estudios médicos e intervenciones quirúrgicas, además de remedios y tratamientos de rehabilitación que deban efectuar las obras sociales sindicales y prepagas, y sobre todo deberán establecer con claridad cuáles prestaciones están cubiertas y cuáles son sus costos reales.