Tras la reunión sostenida durante la tarde de este lunes, el ministro  Juan José Aranguren propuso a las petroleras un congelamiento de las tarifas de nafta y gasoil por el término de 60 días. Las partes volverán a encontrarse este martes y es muy posible que haya una acuerdo a la propuesta.

La disparada del dólar de la semana pasada  y un aumento del precio del barril de crudo en el mundo, obligaron al gobierno a pedir la colaboración de los empresarios que, según trascendió podrían acceder al pedido. Entre 10 y 14% es el atraso que acumulan los precios de las naftas en el país, según manifiestan las petroleras.

En un primer momento, una de las posibilidades puestas sobre la mesa fue que se pongan al día en partes. La clave es que el 80% del costo de los combustibles está atado al crudo, que se compra y vende en pesos, pero a una cotización atada al dólar. En este marco, una corrida del dólar implica que las petroleras deban juntar más pesos para pagar la materia prima. La única vía para hacerlo, según consideran, es con un aumento de los precios al consumidor.

Este lunes no hubo declaraciones de ninguna de las partes tras la reunión y recién trascendió el pedido al filo de la medianoche. Se estima que los esfuerzos del Ministerio de Energía apuntan a frenar otra suba del insumo para menguar el impacto inflacionario que tendría sobre el mes de mayo.

Tras la desregulación del mercado de combustibles a partir de diciembre del año pasado, el Estado no interviene en el precio, desde entonces hubo tres aumentos que acumulan 14% de enero a abril.