El jefe Gabinete Marcos Peña, sostuvo este sábado que el gobierno tomó con “mucha prudencia” la detención del ex vicepresidente Amado Boudou, destacó el “valor positivo de que todos seamos iguales ante la ley y que no haya impunidad para nadie”, y consideró que el procedimiento “está dentro de la legalidad".

Tras disertar en el Foro Iberoamérica que se desarrolla en un hotel de Puerto Madero, Peña fue consultado por la prensa sobre cómo tomó el gobierno la detención de Boudou, que quedó alojado en el penal de Ezeiza, tras declarar en los Tribunales de Comodoro Py ante el juez federal Ariel Lijo.

“(Lo tomamos) con mucha prudencia. Es muy importante en este momento en el que nos acostumbramos a tener que aprender que el Poder Judicial es un poder independiente, que lo que ocurre allí tiene que ser su responsabilidad y un proceso independiente de toda la cuestión política, y con la prudencia de entender que son cuestiones muy delicadas que se van poniendo en juego", sostuvo Peña.

En ese marco, el funcionario indicó que "el valor positivo (de la detención) es que seamos todos iguales ante la ley, que no haya impunidad para nadie ni sospecha de impunidad para nadie". En tanto, pidió "prudencia humana e institucional de la delicadeza que implican procesos judiciales para altos representantes del Estado en otros momentos".

Al ser consultado sobre las críticas que generó la detención del ex vicepresidente, Peña sostuvo que "es un tema que tiene que responder la justicia" pero indicó que el procedimiento "está claramente dentro de la legalidad y es la justicia la que tiene que obrar con independencia, explicar en todo casos los procesos y poder tomar la responsabiliad que le confiere la Constitución”.

"Es parte de ese aprendizaje de convivir en una República y sacar todo lo que tiene que ver con las cuestiones políticas que se cuelan en el medio", concluyó.