"Me voy porque terminé de trabajar". Esas fueron las palabras con las que José Luis Gioja se retiró de la sede del Partido Justicialista luego de una jornada más que caliente.

La noticia de la intervención del PJ ya estaba masticada desde los primeros portales. Dentro de la sede, el presidente del movimiento peronista, pensaba, en compañía de dirigentes y abogados, la cautelar a presentar durante la mañana de este martes. Fuera de ella, alrededor de 100 efectivos vallaban la entrada, prohibiendo por la fuerza el ingreso al inmueble de los afiliados que, al cierre de esta edición, duplicaban en número a los policías. Empujones, cánticos y corridas fueron los protagonistas de un martes singular y triste para la política argentina.

“Nos vamos a quedar acá hasta que sea necesario”, dijeron ante “Crónica” por la tarde distintos dirigentes peronistas que llegaron a Matheu 130. Entre ellos se vio a Leonardo Nardini (vicepresidente del PJ), Gustavo Menéndez (intendente de Merlo), Juan José Mussi (Berazategui), Daniel Filmus (diputado FpV), Luis Basterra (diputado FpV- PJ) y a Cristina Álvarez Rodríguez (ex diputada).

Todos llegaron para servirle de compañía a Gioja, a quien se lo vio, por momentos, abatido. “Estamos presentando la apelación, escrito que será llevado mañana (por hoy) a la Justicia”, aseguró Nardini. El intendente de Malvinas Argentinas, con un discurso moderado, pidió “calma”. “Estamos en nuestra casa. La instancia todavía no está terminada”, siguió diciendo, y envió un mensaje para Luis Barrionuevo, el interventor del partido: “La orden fue mal dada de alguno que quiere plantear una sola campana”.

“No hubo toma”

“Han dicho que hemos tomado el partido. Les queremos decir que acá dentro somos pocos y pacíficos”, detalló Nardini, en relación con los disturbios que se produjeron en horas del mediodía, cuando Fabricio Baca (camarógrafo de Télam) fue agredido por el entorno del gastronómico. La policía, que acrecentó su número de efectivos con el correr de las horas, bloqueó la puerta de Matheu 130 pero no así una entrada paralela, portón por el cual ingresaban los dirigentes.

“Tenemos la orden de que quien sale no puede entrar, pero la única puerta que está judicialmente intervenida es la que da a Matheu 130”, detalló la Policía de la Ciudad. Allá por las 21, la jueza María Servini ordenó el desalojo del edificio y dispuso el envío de policías federales. Minutos después, Gioja salió a la entrada y le informó a la prensa que en breve se dejaría la sede. “No estaba atrincherado, estaba atrincherado con la bandera del pueblo”, aseguró.

También, señaló que habló telefónicamente con Daniel Scioli, vicepresidente del partido, y que aún no lo había hecho con Cristina Fernández de Kirchner. Luego, se fue caminando por la calle Matheu con otros dirigentes que lo acompañaron hasta ese momento. Este miércoles, entonces, se presentará la apelación ante la Cámara Federal a la decisión de Servini de intervenir el partido. En tanto, está previsto realizar a las 16 una reunión del Consejo Directivo, pero deberá resolverse el lugar, dado que el edificio de Matheu no estará disponible. Las novedades, entonces, a la orden del día.