A raíz del comunicado que emitió este miércoles a la mañana el senador de Juntos por el Cambio Esteban Bullrich en su cuenta oficial de Twitter, en el cual anunció que sus estudios médicos arrojaron que padece de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), muchos se preguntan qué es esta enfermedad, cómo afecta al organismo y qué tratamientos existen.

Se trata de una enfermedad neurodegenerativa progresiva que, como indicó el exministro de Educación de la Nación, provoca parálisis muscular y sería lo que está afectando su capacidad de habla.

"La ELA es compleja, pero cuidándose y respetando los tratamientos se pueden atenuar los síntomas".

Una de las principales características de esta patología es que afecta a las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal. Al dejar de enviar señales a los músculos por su progresivo disfuncionamiento, puede provocar el debilitamiento muscular y dificultad para realizar movimientos en quienes lo padecen.

Los músculos dejan de recibir los estímulos de las neuronas motoras, se debilitan y se atrofian.

Los síntomas varían según el estado de salud física de cada persona, pero los más comunes son la pérdida de fuerza muscular y de la coordinación, imposibilitando en muchos casos la realización de tareas básicas y rutinarias como levantar objetos, subir escaleras, y hasta deglutir o respirar. También se pueden reconocer problemas para sostener firme la cabeza por la debilidad de los músculos del cuello o problemas en el habla.

La patología no interfiere con los cinco sentidos ni el raciocinio, por lo que las personas que la tienen son capaces de pensar normalmente, a pesar de alguna leve demencia que pueda surgir en caso que se agudice la condición o una pequeña pérdida de la memoria.

"No me voy a mover de donde estoy. Esta situación no me impide continuar con mis funciones. Tengo un compromiso asumido con los bonaerenses y con los argentinos que no se modifica por este diagnóstico".  

"Esta enfermedad no me define", aseveró Esteban Bullrich en su comunicado respecto su diagnóstico.

¿Hay curas? No. Pero sí existen tratamientos especiales determinados según el caso de cada paciente, debido a que la enfermedad no ataca a todos por igual. Los ejercicios de rehabilitación y medicamentos se adaptan a la gravedad de la situación de cada enfermo.

Quienes obtienen un diagnóstico prematuro están a tiempo de realizar tratamientos multidisciplinares e integrales que le permitan mejorar y prologar sus años de vida. Sin embargo, la esperanza de vida suele ser de entre 3 a 10 años.

Cabe remarcar que la ELA no es contagiosa ni infecciosa, y si bien al día de hoy se desconocen las causas que originan esta condición, varios estudios indican que el porcentaje de casos hereditarios aumenta al 10 por ciento. Es por esto que muchos consideran que es más probable desarrollar la patología si un familiar tuvo la enfermedad.

Stephen Hawking vivió con esta enfermedad hasta los 76 años.

La también conocida como enfermedad de Lou Gehrig o de Stephen Hawking suele afectar a personas de edades comprendidas entre los 40 y los 70 años, y son más los varones que las mujeres los que la atraviesan. En la Argentina, se estima que existen al menos 600 a 800 personas que sufren esta condición.

Entre otras figuras reconocidas de nuestro país que atravesaron la misma complejidad que Esteban Bullrich se encuentran el humorista gráfico Roberto Fontanarrosa, el músico y exbaterista de “Los fundamentalistas del Aire Acondicionado”, Martín Carrizo, y el historiador Ricardo Piglia.

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