Entre reuniones de verano y fotos de ocasión, el peronismo bonaerense intenta recomponer su unidad y volver a tener la capacidad política de imponerse en las negociaciones con el oficialismo provincial. Las declaraciones del presidente del partido, el merlense Gustavo Menéndez, sacudieron el avispero: “Cristina y Massa se deben una reunión”, dijo en una entrevista, y motivó reacciones de todo tipo.

Los primeros que dijeron que “no” fueron los propios massistas, que esperan la ocasión para regresar a un peronismo que recluya al kirchnerismo como un mero sector marginal, dentro de la tradicional estructura de intendentes, gobernadores y sindicalistas. El más duro fue sin lugar a dudas el presidente del bloque de Diputados provinciales del Frente Renovador, Rubén Eslaiman:No creo que Sergio vaya a Ezeiza ni a Marcos Paz”, sentenció, apurándose a dinamitar el puente tendido por Menéndez.

Otro “no”
Las declaraciones del presidente del partido llegaron luego de una foto en la que se lo veía tomando gaseosa con quien fuera su ex jefe político, ya que el actual jefe comunal de Merlo militó en el massismo en 2013. Al rechazo de Eslaiman se sumó rápidamente su par del bloque de Diputados pero a nivel nacional, Graciela Camaño.

La jefa del bloque escribió en las redes sociales que “muchos en el Frente Renovador creemos que las necesidades de los argentinos no pasan por las reuniones de los políticos. Conmigo no cuenten”. Las negativas se dieron además mientras Máximo Kirchner se mostraba en otra reunión sobre el futuro del peronismo: esta vez, junto al intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.

La tarea que tenemos en el PJ es muy grande. La semana pasada estuve con Sergio, y vamos a seguir. En algún momento esta unidad de la que todos hablan y pretenden ser artífices se va a dar. Tenemos todo el año para trabajar”, retrucó Menéndez este domingo.

El peronismo tiene que tener una agenda común de diez o quince temas que se discutan permanentemente. Si preguntamos a cualquiera de nuestros dirigentes si están a favor de la reforma laboral, todos van a decir que no”.Si yo me alejo de un compañero porque en alguna votación no lo hizo como yo esperaba, rompo puentes y dificulto la posibilidad de crear algo a futuro”, agregó en declaraciones radiales.

“Aunque esto le pese a algunos que no están acostumbrados, hay que sentarse a hablar, aunque no sepamos de qué”, dijo.

Kirchnerismo
Del otro lado, Insaurralde salió a explicar su visión sobre el futuro del otro sector protagonista de la disputa por el PJ: el kirchnerismo. El lomense, que días atrás cenó junto a Máximo Kirchner, sostuvo en Radio 10 que “Cristina tiene una gran representación” y aseguró que “coincide con el PJ de la provincia que en esta etapa hay que discutir ideas, no nombres”.

Pese a integrar el grupo de jefes comunales dialoguistas, de buena sintonía con el gobierno de María Eugenía Vidal, Insaurralde mostró sus críticas: “El país hoy tiene un rumbo económico equivocado y a la mayoría de la gente no le va bien”. Además, remarcó: “Tenemos la responsabilidad de trabajar en conjunto para plantear una alternativa que pueda resolver los problemas de los bonaerenses y de todos los argentinos”.

Todos apuntan a lo que será el primer encuentro oficial del partido que, como marca la tradición de los últimos años se daría el mes próximo en Santa Teresita. Allí aspiran a reunir a representantes de todos los sectores, con el fin de mostrar una recuperación del peronismo como espacio para dar la discusión.