El fiscal Abel Córdoba se opuso al pedido de "cese de prisión preventiva" formulado por el empresario detenido Lázaro Báez cuando están por cumplirse los dos años de su encarcelamiento en la causa por lavado de dinero, confirmaron fuentes judiciales. El representante del ministerio público elevó su dictamen ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 4, que ahora deberá decidir si acepta o rechaza el "cese de la prisión preventiva" solicitado por el empresario, que acuñó su fortuna como concesionario de obra pública durante el kirchnerismo.

Abel Córdoba consideró que la libertad de Báez podría poner en riesgo el juicio oral que debe llevarse a cabo en su contra y se manifestó de manera negativa, también, de concederle la prisión domiciliaria monitoreada por pulsera electrónica, según relataron fuentes judiciales.

El dictamen del fiscal llega apenas dos días antes de cumplirse los dos años de prisión preventiva, el límite que marca la ley para cualquier proceso judicial. Por ese motivo, el empresario pidió ser excarcelado. Sin embargo, Córdoba señaló que, en otros procesos, la preventiva se extendió por otros doce meses, y recomendó hacerlo en esta causa.

Báez se encuentra detenido de manera preventiva en el penal de Ezeiza desde el 5 de abril de 2016, cuando abordó un avión en Río Gallegos sin presentar el plan de vuelo, por orden del juez federal Sebastián Casanello. En la causa se investiga al empresario Lázaro Báez, a su familia, a sus asociados y a funcionarios públicos por la presunta comisión de maniobras de lavado de activos con fondos desviados del erario público, a través de la financiera SGI (conocida como La Rosadita), sociedades offshore en Panamá y otros paraísos fiscales y cuentas en Suiza.